A pocos días de la 40.ª edición de los Premios Goya, prevista para este sábado, 28 de febrero, en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona (CCIB), cinco asociaciones han activado una campaña coordinada para influir en los discursos y gestos públicos de los invitados. Según reveló el diario El Mundo, los colectivos han distribuido un argumentario y ofrecen una chapita con el lema "Free Palestine" para unificar el mensaje en defensa de la causa palestina durante la alfombra roja y la gala.
El documento enviado por correo electrónico insta a los asistentes a "aprovechar cada oportunidad con acceso a un micrófono (ya sea en ruedas de prensa, entrevistas con medios o en la alfombra roja) para compartir el eslogan: Palestina libre". Además, propone fórmulas concretas para introducir el mensaje y fija directrices como "mencionar siempre las exigencias centrales: embargo de armas y ruptura de las relaciones con Israel", "ser breve y contundente" y "evitar tecnicismos". El objetivo, de acuerdo con lo publicado, es que el posicionamiento sea coherente y visible en uno de los mayores escaparates del cine español.
La iniciativa está firmada por la Red Solidaria contra la ocupación de Palestina, Prou Complicitat amb Israel, Artistas con Palestina, Trabajadores del Cine x Palestina y los impulsores de la campaña Fin al comercio de armas. El plan, según El Mundo, contempla que quienes se adhieran luzcan un pin con los colores de la bandera palestina y la inscripción "Free Palestine", que los organizadores se comprometen a enviar a los hoteles de los interesados en Barcelona.
El contexto no es menor. La gala, que será retransmitida en directo por La 1 de RTVE y que regresa a Barcelona por primera vez desde el año 2000, llega después de meses en los que la causa palestina ha ocupado un lugar central en el debate cultural. Ya en la alfombra roja de la edición de 2025 se preguntó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, si había abordado con artistas las acusaciones sobre la venta de armas a Israel durante la guerra en Gaza. La escena anticipaba que el conflicto internacional seguiría proyectándose sobre el cine español.
Un método coordinado que busca fijar discurso único
Según explican los organizadores a El Mundo, esta es la tercera ocasión en que se impulsa una acción de este tipo, pero la primera en que todas las asociaciones actúan de forma conjunta en los Goya. El modelo replica la estrategia desplegada en el último Festival de San Sebastián, donde la campaña desembocó en una manifestación multitudinaria frente al Teatro Victoria Eugenia tras la proyección de la película tunecina La voz de Hind, centrada en la muerte de una menor de edad palestina.
Desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior respuesta militar de Israel en Gaza, el ámbito cultural español ha mostrado una postura cada vez más anti-israelí, muchos de ellos de ellos conducidos por una inercia creada desde afuera por grupos propalestinos y, algunos -según denuncias de la Embajada de Israel y de organizaciones judías- hasta vinculados al final de la cadena con promotores que podían ser relacionados con la organización terrorista Hamás.
En octubre de 2024, más de 300 artistas e intelectuales solicitaron en una carta abierta al presidente del Gobierno la supresión comercial total con Israel. En mayo de 2025, durante el Festival de Cannes, 380 personalidades del cine —entre ellas Pedro Almodóvar, Javier Bardem e Isabel Coixet— reclamaron el fin de "la pasividad" frente al "genocidio" en Gaza. En septiembre, unos 1.200 artistas españoles firmaron un manifiesto por la paz en la Franja. Y recientemente, 80 profesionales, con Bardem entre los firmantes, criticaron a la Berlinale por "su silencio sobre Gaza" y "la censura a los artistas", después de que el jurado pidiera evitar pronunciamientos políticos.
Pero a diferencia de otras iniciativas en el pasado, en este escenario, la acción previa a los Goya 2026, El Mundo expone un elemento distintivo: la elaboración de un argumentario cerrado y la coordinación explícita del mensaje. No se trata solo de expresar apoyo, sino de pautar cómo, cuándo y con qué consignas hacerlo, incluso recomendando el uso de datos sobre exportaciones, contratos o tránsito de armas si hubiera más tiempo en ruedas de prensa.
Aunque el respaldo a la causa palestina es descrito como mayoritario en el cine español, también existen voces dentro de la industria que, según recoge el diario, consideran que este movimiento busca "politizar" la gala, "polarizar" el ambiente y evocar el clima del "No a la Guerra" que marcó la edición de 2004. En ese sentido, el envío de consignas evidencia un intento de acorralar cualquier posición disonante en un evento concebido como celebración del cine.
La gala del 28 de febrero se celebrará, así, bajo la sombra de un debate que trasciende lo artístico. Más allá de premios y discursos de agradecimiento, el foco estará puesto en comprobar hasta qué punto prospera esta estrategia de presión organizada y qué margen queda para quienes opten por no sumarse al mensaje unificado ▪
