Antisemitismo

Jornadas sobre Antisemitismo en la UCAM: un análisis global del odio en un contexto marcado por el 7-O

Ponentes insistieron en la necesidad de abrir espacios académicos de análisis, lejos de la contaminación ideológica, sobre el antisemitismo y los conflictos de Oriente Medio.
Jornadas sobre Antisemitismo en la UCAM: un análisis global del odio en un contexto marcado por el 7-O
(Foto: Impresión de pantalla Popular Televisión R. Murcia)
Actualizado el 7/5/2026, 00:29 hs.

En la Universidad Católica de Murcia (UCAM) se celebraron este miércoles las II Jornadas sobre Antisemitismo bajo el eslogan "Uniendo voces para combatir el odio", un encuentro académico que reunió a expertos nacionales e internacionales para analizar la evolución, formas y expansión contemporánea de este fenómeno que sacude Occidente. El contexto no fue casual: el debate se desarrolló en un escenario internacional marcado por la escalada de tensiones tras la masacre del 7 de octubre y el consiguiente aumento de incidentes antisemitas en múltiples países, incluida España.

Desde la apertura institucional, la vicerrectora Estrella Núñez Delicado, junto a representantes de la Asociación ASAMI y de la Cátedra Internacional en Estudios Judíos, dirigida por Diego Sánchez, destacó la necesidad de abordar el antisemitismo desde la investigación académica y el diálogo plural.

En esa línea, el profesor David Villar Vegas, de la Universidad Complutense de Madrid, abrió el ciclo académico subrayando la importancia de la memoria histórica y el Holocausto como ejes imprescindibles para comprender el fenómeno. Definió el antisemitismo como un fenómeno "complejo, cambiante y sutil que combina historia, política, identidad y discurso social", insistiendo en su carácter transversal.

Villar defendió una educación basada en el pensamiento crítico y los derechos humanos, y advirtió que en España las expresiones de antisemitismo son mayoritariamente simbólicas o discursivas, lo que dificulta su identificación. También abordó la distinción entre crítica política a Israel y antisemitismo, alertando contra las generalizaciones y el uso instrumental del conflicto.

UCAM Diego Sanchez
Diego Sánchez, director de la Cátedra Internacional de Estudios Judíos de la UCAM (Foto: Impresión de pantalla Popular Televisión R. Murcia)

La distorsión

En la primera mesa redonda, María Royo Gómez, responsable de comunicación de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) y del Observatorio de Antisemitismo, explicó el sistema de registro de incidentes basado en la definición de la IHRA. Señaló que los datos "no reflejan la totalidad de lo que sucede, sino […] un botón de muestra de la realidad", destacando el aumento de casos tras el 7 de octubre.

Royo identificó una tendencia preocupante: la centralidad de Israel como foco de hostilidad, donde conceptos como "genocidio" o "sionismo" se utilizan de forma distorsionada. Además, denunció la banalización del Holocausto mediante comparaciones con el nazismo y la proliferación de discursos de odio en redes sociales, medios e instituciones.

Por su parte, el activista Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, calificó el encuentro como un "acto de lucha" frente a un clima de presión social. Denunció lo que considera una deshumanización del debate, criticando expresiones como "Israel genocida", que —según afirmó— generalizan sobre millones de personas. También introdujo el concepto de "quinocidio" para describir la amplificación mediática del sufrimiento de las víctimas y reclamó un compromiso activo contra el odio.

Un fenómeno global

La segunda mesa internacional, moderada por Elías Levy, editor de Enfoque Judío, abordó la dimensión transnacional del antisemitismo. Levy insistió en su mutación contemporánea y los peligros de la "folclorización, popularización e institucionalización" de un antisemitismo que señala a Israel como "enemigo público", y no ya al judío en sí, falseando la narrativa del odio a través de universidades, redes sociales y espacios institucionales.

Desde Bruselas, Juan Caldés, director de Asuntos Públicos y Acción Política de la European Jewish Association (EJA), describió un continente fragmentado —"27 países, 27 culturas, 27 mentalidades"— pero con un punto de inflexión claro tras el 7 de octubre. Señaló una fuerte ola de antisemitismo en Europa occidental y advirtió sobre la posible crisis futura de la vida judía en países como Francia o Bélgica. Describió además una nueva alianza ideológica entre sectores islamistas y extrema izquierda, que comparten una visión crítica de Occidente.

Caldés también pone el acento en la dimensión preventiva del análisis, subrayando que la evolución del antisemitismo no puede entenderse únicamente desde los hechos ya consumados, sino desde las dinámicas sociales que lo alimentan. En este sentido, advierte que la normalización del discurso hostil en determinados entornos políticos y mediáticos puede generar un "efecto de habituación" social que reduzca la capacidad de reacción institucional y ciudadana. Por ello, insiste en que la vigilancia no debe limitarse a los actos violentos, sino también a la expansión de marcos discursivos que, sin ser necesariamente ilegales, contribuyen a erosionar la convivencia democrática y a consolidar narrativas de exclusión.

El apoyo a Israel en peligro

Desde Estados Unidos, en una video grabado de antemano, el profesor Luis Fleischman, profesor de Sociología en el Palm Beach State College, en Florida, alertó sobre el antisemitismo en entornos progresistas y universitarios, donde se disfraza de antisionismo. Subrayó que muchas acusaciones de genocidio se basan en narrativas distorsionadas y advirtió que este fenómeno tiene efectos reales: "muchos judíos no se sienten seguros". También señaló la creciente polarización política en torno a Israel y alertó de la posibilidad de que en una próxima Administración estadounidense cambie la política de apoyo a Israel.

Desde América Latina, Alejandro Melinkovsky, miembro de la Coordinación del Foro Argentino Contra el Antisemitismo (FACA), analizó el caso argentino, destacando un aumento del 15% en denuncias tras el 7 de octubre, principalmente en redes sociales. Aunque aclaró que "en Argentina no hay antisemitismo institucionalizado", advirtió sobre la autocensura social y la descalificación del interlocutor en debates públicos. También señaló la persistencia de narrativas de "extranjerización del judío" en distintos espectros ideológicos.

En contraste, el investigador Lucio de Sousa, director de la Catedra de Estudios Asiáticos en la UCAM y profesor titular en la Universidad de Estudios Extranjeros de Tokio (TUFS), presentó el caso japonés como un entorno con baja presencia de antisemitismo estructural. Afirmó que la comunidad judía no se siente amenazada y que el fenómeno es más bien importado o teórico. Sin embargo, advirtió sobre el impacto global de las redes sociales, donde las imágenes del conflicto generan percepciones emocionales inmediatas y confusión informativa.

Educación, memoria y cultura: claves frente a un fenómeno en transformación

En las jornadas, los ponentes coincidieron en la importancia de la educación, la memoria histórica y el análisis crítico como herramientas esenciales frente al antisemitismo contemporáneo. El debate se extendió también al ámbito cultural con la mesa dedicada al antisemitismo en el cine, donde se abordó cómo las narrativas audiovisuales pueden contribuir tanto a la difusión como a la prevención de estereotipos.

Los debates plantearon como eje central la necesidad de comprender las diferencias nacionales del fenómeno en un mundo globalizado, la influencia de las redes sociales en la homogeneización de discursos de odio.

En esa línea, varios ponentes coincidieron en la falta de formación sobre el Holocausto en etapas educativas tempranas, así como en el riesgo de comparaciones históricas simplistas. David Villar alertó sobre la manipulación del pasado, mientras María Royo subrayó el impacto social de los discursos de odio más allá de la comunidad judía.

El encuentro concluyó con una apelación común: la necesidad de reforzar la educación crítica, la responsabilidad institucional y el compromiso social para combatir un fenómeno que, en palabras de sus participantes, no es nuevo, pero sí profundamente cambiante. En ese sentido, las jornadas de la UCAM se consolidaron como un espacio de análisis académico en un momento de creciente polarización global y la ausencia de un debate académico genuino en la mayor parte de las universidades españolas ▪