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Protesta simbólica de ACOM en Barcelona denuncia la "pasividad" municipal ante el antisemitismo

La acción coincidió con la Semana de la Armonía Interreligiosa de Barcelona y tuvo lugar en un espacio cargado de simbolismo, el monumento dedicado a las víctimas del nazismo.
Protesta simbólica de ACOM en Barcelona denuncia la "pasividad" municipal ante el antisemitismo
Protesta simbólica de ACOM en Barcelona ante el Monumento de los deportados (Foto: Cedida ACOM)

Con una pancarta que rezaba "Hoy judíos, mañana tú" y en silencio, la organización ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio) escenificó el pasado miércoles una protesta frente al Monumento a los barceloneses deportados y víctimas del nazismo, en el Parc de la Ciutadella.

La acción buscó denunciar lo que consideran una inacción institucional ante el aumento del antisemitismo en la ciudad, señalando directamente al Ayuntamiento de Barcelona.

En ese contexto, la entidad fue contundente al responsabilizar al consistorio del clima actual: "El Ayuntamiento de Barcelona no es un espectador neutral del antisemitismo que crece en la ciudad: es un agente activo del clima que lo hace posible", afirmó ACOM, justificando así el sentido de la protesta y el uso del silencio como símbolo de lo que califican como una "connivencia camuflada".

La acción coincidió con la Semana de la Armonía Interreligiosa de Barcelona y tuvo lugar en un espacio cargado de simbolismo, el monumento dedicado a las víctimas del nazismo, reforzando el mensaje de alerta ante lo que la organización describe como una escalada antisemita en esa ciudad. La elección del silencio como forma de protesta buscó, según ACOM, evidenciar una falta de respuesta institucional proporcional a la gravedad de los hechos denunciados.

Antecedentes judiciales y decisiones cuestionadas

La denuncia se apoya en hechos recientes. Uno de los más graves ocurrió en el cementerio de Les Corts, donde una veintena de tumbas del recinto judío fueron profanadas en la madrugada del 24 de enero. El caso está siendo investigado por los Mossos d’Esquadra como delito de odio antisemita. Sin embargo, según ACOM, la respuesta institucional fue insuficiente: el alcalde Jaume Collboni condenó los hechos sin mencionar explícitamente el antisemitismo, y, según una familia afectada, ningún representante político se puso en contacto con ellos. "Por cosas como estas, mi abuela huyó de Alemania", denunció una de las víctimas.

La crítica de ACOM no se limita a episodios puntuales. La organización recordó la sentencia 331/2024 del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 10 de Barcelona, que anuló la ruptura de relaciones del Ayuntamiento con Israel. El fallo consideró que dicha decisión vulneraba el principio de igualdad, invadía competencias estatales y quebraba la neutralidad ideológica. Según la entidad, 88 acuerdos institucionales antiisraelíes han sido anulados en España, de los cuales diez han sido refrendados por tribunales superiores de justicia y por el Tribunal Supremo.

ACOM subrayó que este historial judicial evidencia, a su juicio, una línea sostenida de actuación institucional contraria a Israel que ha sido corregida reiteradamente por los tribunales. En ese marco, la organización interpreta estas decisiones como parte de un contexto más amplio que, según sostiene, contribuye al clima denunciado en la ciudad.

Otro foco de polémica es el apoyo municipal a la llamada Global Sumud Flotilla. ACOM denunció que el Ayuntamiento habría incrementado en un 60% su aportación económica sin hacer pública la cuantía. La organización ha llevado el caso ante el SEPBLAC por presuntas irregularidades financieras y exige información detallada a la Capitanía Marítima sobre inspecciones, certificados y seguros de alrededor de un centenar de embarcaciones implicadas.

A esto se suma la colocación de la bandera palestina en la fachada del Ayuntamiento durante el conflicto entre Israel y Hamás, una decisión que, según ACOM, vulneró la normativa vigente sobre el uso de símbolos en edificios institucionales. La organización sostiene que este gesto fue interpretado como una toma de posición política en pleno conflicto armado y que derivó en consecuencias diplomáticas: en agosto de 2025, Israel denegó la entrada al alcalde Collboni.

Exigencias y advertencia final

ACOM concluye su denuncia con una serie de exigencias concretas: que el alcalde nombre explícitamente el antisemitismo, que se transparente la financiación de la flotilla, que cesen las políticas institucionales contra Israel ya sancionadas por los tribunales y que se garantice la protección efectiva de la comunidad judía en Cataluña.

La organización insiste en que estas medidas son necesarias para revertir la situación denunciada y evitar que se consolide un entorno que, según su planteamiento, resulta perjudicial para la convivencia. La advertencia final resume el espíritu de la protesta: "Hoy son los judíos de Barcelona. Mañana puede ser cualquiera"