Al menos 16 personas murieron y otras 29 resultaron heridas, según Sky News Australia, en un atentado terrorista este domingo en Bondi Beach, uno de los enclaves más concurridos de Sídney (Australia), durante una fiesta de Janucá con más de 2.000 personas organizada por Jabad.
Entre las víctimas han sido identificados el emisario de ese movimiento jasídico, Eli Schlanger, una menor de 10 años, una anciano de 87, y un joven israelí.
La policía de Nueva Gales del Sur (NSW) abatió a uno de los sospechosos, de 50 años, y pidió a la población evitar la zona mientras se desarrollaba un amplio operativo de seguridad. Los dos atacantes son un padre y un hijo, este último capturado tras ser herido por la Policía. De 24 años, ha sido identificado como Nabid Akram. En el coche de ambos se han encontrado símbolos similares a los del Estado islámico y explosivos.
Según medios de prensa locales, los dos hombres, vestidos de negro, abrieron fuego alrededor de las 18.50 horas en las inmediaciones del aparcamiento de la playa. Testigos presenciales relataron que se escucharon unos 50 disparos, presuntamente de rifles, mientras cientos de personas huían del lugar en medio del caos.
Videos difundidos en redes sociales muestran a los atacantes vestidos de negro disparando armas de gran tamaño, descritas por los testigos como "enormes armas negras".
Uno de los momentos más impactantes quedó registrado en otra grabación: un civil, luego identificado como un frutero musulmán llamado Ahmed Al-Ahmed, se enfrenta a uno de los tiradores, lo derriba y logra quitarle el rifle. El agresor fue visto luego alejándose cojeando, mientras otros hombres lo perseguían. Sin embargo, los disparos continuaron, ya que un segundo atacante seguía disparando desde un puente cercano, prolongando el terror en la zona.
El suceso fue declarado "acto terrorista" por el comisionado de Policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon: "Como resultado de las circunstancias del incidente de esta noche… declaro que se trata de un acto terrorista", afirmó Lanyon.
Masiva respuesta policial
La respuesta de emergencia fue inmediata y masiva. Decenas de vehículos policiales y ambulancias convergieron en el club de salvamento North Bondi SLSC. En la playa, agentes de la policía practicaban la reanimación a víctimas tendidas en el suelo, mientras civiles intentaban auxiliar desesperadamente a los heridos.
Al menos dos personas fueron detenidas, y se confirmó que un agente policial resultó herido durante el intercambio de disparos con los atacantes.
Las autoridades confirmaron que en el momento del ataque se estaba celebrando un evento por Janucá.
"La policía está respondiendo a un incidente en desarrollo en Bondi Beach e insta al público a EVITAR la zona. Cualquier persona en el lugar debe buscar refugio", señaló la fuerza de seguridad, según un comunicado. "La policía está en el lugar y se proporcionará más información cuando esté disponible".
El primer ministro del estado, Chris Minns, calificó las imágenes y los reportes como "profundamente angustiosos". "La policía y los servicios de emergencia están respondiendo y el público debe seguir las indicaciones oficiales. Actualizaremos a la población tan pronto como haya más información disponible", declaró.
"Un ataque horroroso y dirigido contra nuestra comunidad judía"
La dimensión del ataque y su contexto generaron una fuerte conmoción política y social, según Sky News Australia.
La líder de la oposición de NSW, Kellie Sloane, se encontraba en la playa cuando se produjo el tiroteo y no dudó en calificarlo como "un ataque horroroso contra nuestra forma de vida, un ataque muy dirigido contra nuestra comunidad judía". "Yo estaba allí cuando los disparos todavía continuaban, había muchísima gente. Intentábamos apoyar a las personas, intentábamos salvar vidas", relató.
Desde Canberra, el primer ministro australiano Anthony Albanese fue informado por la Policía Federal Australiana sobre lo sucedido. "La policía y los equipos de emergencia están sobre el terreno trabajando para salvar vidas. Mis pensamientos están con cada persona afectada", afirmó. "Estamos trabajando con la policía de Nueva Gales del Sur y proporcionaremos nuevas actualizaciones a medida que se confirme más información".
El miedo se extendió más allá del perímetro inmediato del ataque. La presentadora de Sky News Sharri Markson se encontraba en una fiesta de Janucá cercana, en Dover Heights, cuando comenzaron a circular las noticias del tiroteo. "De repente, la gente escuchó que había ocurrido un incidente y empezaron a huir. Todos, incluyéndome ahora mismo, estamos escondidos en el jardín trasero de una casa cercana", contó en directo.
La periodista describió escenas de pánico y confusión, especialmente entre las familias con niños. "Todo el mundo está huyendo, los niños preguntan ‘¿qué está pasando?, ¿qué está pasando?’, y uno simplemente agarra a su hijo y corre", relató. "Hay mucho miedo y ansiedad, y sí, la gente se está escondiendo, como estamos haciendo nosotros ahora mismo, en los patios traseros de casas ajenas".
Mientras avanzaba la noche, la policía mantuvo un amplio cordón de seguridad en torno a Bondi Beach y reiteró su llamado a no acercarse al área.
Las autoridades no ofrecieron aún detalles sobre la identidad de los atacantes ni sobre los posibles móviles del ataque, mientras continúan las investigaciones y se intenta esclarecer si se trató de un atentado específicamente dirigido contra la comunidad judía reunida para celebrar Janucá.
El tiroteo en Bondi Beach se suma a una serie de episodios violentos que han sacudido a la comunidad judía australiana en los últimos años y reabre el debate sobre la seguridad, el extremismo y la protección de eventos comunitarios ▪
