Tras la polémica generada por Lamine Yamal durante la rúa de celebración del título de Liga del FC Barcelona, y después de las críticas de aficionados israelíes e incluso del ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, el club azulgrana envió un mensaje oficial a la comunidad de fans israelí asegurando que el episodio "no representa una declaración política" del Barça y que el gesto no fue planificado por la institución.
"El Barcelona FC se enorgullece de representar a una comunidad global de fans de muchos orígenes, culturas y nacionalidades diferentes, incluyendo la comunidad israelí", señaló el club en el mensaje difundido a la peña israelí Barcamania.co.il En el mismo texto, la entidad remarcó que "no hubo intención de hacer una declaración política en nombre del F.C. Barcelona" y aclaró que el momento protagonizado por Yamal "sucedió de forma espontánea" durante la celebración del campeonato.
El texto del mensaje institucional es publicado por la Peña israelí, que cuenta con 185.000 seguidores.

Controversia en Israel
La respuesta institucional del Barça llegó después de varios días de controversia por las imágenes del joven delantero, y máxima estrella del barcelonismo en estos momentos, ondeando una bandera palestina durante algunos momentos de la celebración del título liguero en las calles de Barcelona. Las imágenes circularon ampliamente en redes sociales y provocaron reacciones tanto en Israel como en España, en medio del deterioro diplomático entre ambos países a raíz de la guerra en Gaza y del reconocimiento español del Estado palestino.
En el mensaje remitido a la comunidad israelí, el club también subrayó que, "por sensibilidad", el momento en cuestión del izamiento de la bandera por Yamla no será incluido en el cierre oficial del evento ni en la distribución institucional de fotografías a los medios. Además, el Barça afirmó que comprende "las molestias o decepciones" que las imágenes pudieron causar entre aficionados israelíes y expresó su agradecimiento por el apoyo histórico de esa comunidad al club.
La peña Barcamania valoró especialmente el tono de la respuesta y destacó que el Barça no ignoró las quejas recibidas. "Antes que nada valoramos el trato importante y formal", señalaron en un comunicado posterior, añadiendo que el club también respondió con mensajes similares a miles de aficionados israelíes que se pusieron en contacto directamente con la entidad.

La reacción de la peña israelí y el mensaje de Flick
Entre los puntos más destacados por la peña israelí figuró el hecho de que el Barça dejara claro que el episodio no había sido organizado por el club y que no constituía una postura política institucional. "Muy importante", remarcaron al referirse a esa aclaración.
También valoraron que el club reconociera "la sensibilidad e incomodidad que tales cosas pueden provocar entre la comunidad de fans israelí" y que reiterara su aprecio por los socios y aficionados israelíes. Al mismo tiempo, la peña admitió que quienes esperaban medidas drásticas contra el futbolista, como una sanción o una venta, no verían cumplidas esas expectativas.
El episodio también motivó una intervención pública del entrenador azulgrana, Hansi Flick, quien confirmó haber hablado personalmente con el jugador. "Es algo que no me gusta, he hablado con él y le he dicho que si lo quiere hacer, es su decisión. Tiene 18 años, es mayor de edad, pero creo que estamos para jugar al fútbol", declaró el técnico alemán en rueda de prensa.
Las palabras de Flick fueron interpretadas como un intento de rebajar la polémica sin abrir un conflicto directo con una de las principales figuras del equipo. Según el entorno de la peña israelí, el entrenador habría insistido en que los futbolistas deben evitar involucrarse en cuestiones políticas debido a la exposición pública que tienen.
En su comunicado, Barcamania también explicó que los jugadores del club reciben orientaciones generales para evitar pronunciamientos políticos, aunque no existe una prohibición formal: "Pluralismo, libertad de expresión, etc.", resumieron.
Mientras tanto, el gesto de Yamal siguió generando repercusiones fuera del ámbito deportivo. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, acusó al futbolista de "incitar al odio" por mostrar la bandera palestina durante la celebración del campeonato.
Pedro Sánchez entra en la polémica
La controversia escaló todavía más después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, defendiera públicamente al jugador a través de un mensaje en la red social X.
"Quienes consideran que ondear la bandera de un Estado es ‘incitar al odio’, o han perdido el juicio o han sido cegados por su propia ignominia", escribió Sánchez. El presidente añadió además que "Lamine solo ha expresado la solidaridad por Palestina que sentimos millones de españoles".
Aunque Sánchez no mencionó directamente al ministro israelí, sus palabras fueron interpretadas como una respuesta a las críticas procedentes de Israel. El episodio terminó así incorporándose a un contexto político mucho más amplio marcado por el deterioro de las relaciones entre Madrid y Jerusalén.
España reconoció oficialmente al Estado palestino en 2024 junto a Irlanda y Noruega, una decisión que provocó una fuerte protesta diplomática israelí. Desde entonces, el Gobierno español endureció progresivamente su discurso sobre la guerra en Gaza.
En los últimos meses, Sánchez llegó incluso a reclamar públicamente que la Unión Europea suspendiera el acuerdo de asociación con Israel y acusó a Bruselas de aplicar un "doble rasero" respecto al conflicto.
La tensión política también alcanzó el ámbito cultural. RTVE confirmó a finales de 2025 que España no participaría en Eurovisión 2026 si Israel continuaba en el certamen. Finalmente, tras la decisión de la Unión Europea de Radiodifusión de mantener a Israel en el festival, España abandonó oficialmente la competición y decidió no emitir ni las semifinales ni la final desde Viena.
En ese contexto, el gesto de Lamine Yamal durante la rúa del Barcelona terminó convirtiéndose en mucho más que una imagen de celebración deportiva. Sin embargo, el mensaje enviado ahora por el FC Barcelona a la comunidad israelí buscó dejar claro que el club no considera que aquella escena represente una posición institucional de la entidad azulgrana ▪
