"La tradición judía de Mallorca tiene entidad suficiente para contar con su propia institución cultural", afirmó Ari Molina, presidente de la recién creada Fundación Ledor Vador, constituida oficialmente este martes con el objetivo de promover la investigación, el estudio y la divulgación de la historia, el arte y la cultura judía del archipiélago balear.
"Nos pareció un nombre muy adecuado para un proyecto que pretende preservar y estudiar una historia que en Mallorca se extiende prácticamente desde el siglo III o IV de nuestra era hasta la actualidad", señaló.
Según un comunicado, la fundación nace con la intención de impulsar iniciativas culturales y académicas que permitan profundizar en una tradición histórica que, según sus promotores, ha formado parte del desarrollo social y cultural de Mallorca desde la antigüedad tardía. La entidad estará enfocada exclusivamente en el ámbito cultural y académico, sin abordar cuestiones religiosas ni políticas.
El patronato de la fundación está integrado por Karen Kochman, Laura Miró, Jonathan Van Gelder y Santiago Fiol, entre otros miembros, y estará presidido por Molina. Según explicó el propio presidente, el objetivo será estudiar la presencia judía en Mallorca "en su sentido más amplio", incluyendo aspectos históricos, artísticos y culturales.
La presencia judía en las Islas Baleares, especialmente en Mallorca, se remonta según algunas fuentes al menos a la época romana, y está documentada desde el siglo V mediante hallazgos arqueológicos y referencias históricas. Durante la dominación musulmana y posteriormente bajo la Corona de Aragón, las comunidades judías de Mallorca desarrollaron una intensa vida comercial, cultural e intelectual, concentrada principalmente en Palma y otros núcleos como Inca.
Tras los pogromos de 1391 y las conversiones forzadas culminadas en 1435, desapareció oficialmente la comunidad judía de la isla, aunque muchos conversos continuaron practicando el criptojudaísmo. De ese proceso histórico surgió dos siglos después el fenómeno de los xuetas —descendientes de judíos conversos mallorquines—, que durante siglos sufrieron estigmatización social y aislamiento dentro de la sociedad isleña.
Memoria histórica y continuidad cultural
El nombre elegido para la institución, Ledor Vador, proviene de una expresión hebrea que significa "de generación en generación". Para sus impulsores, el concepto resume una de las características esenciales de la tradición judía: la transmisión de la memoria histórica a través del tiempo.
La fundación considera que el estudio y la promoción de este legado cultural carecen actualmente de una estructura estable en la isla. En este sentido, una de las motivaciones centrales del proyecto es dar continuidad a iniciativas vinculadas al judaísmo que hasta ahora se realizaban de forma irregular, entre ellas la Semana Europea de la Cultura Judía.
En opinión de sus promotores, la tradición judía mallorquina posee suficiente relevancia histórica y cultural como para sostener una institución dedicada específicamente a su investigación y difusión. La intención es desarrollar estas actividades desde el ámbito privado y "con una perspectiva a largo plazo".
La entidad también incluirá entre sus áreas de interés el estudio del fenómeno xueta, aunque siempre desde enfoques históricos y académicos. Según se indicó, el propósito será contextualizar y profundizar en este proceso dentro de la historia de la presencia judía en Mallorca.
Investigación documental y estudio del fenómeno xueta
Otro de los objetivos centrales de la Fundación Ledor Vador será fomentar la investigación histórica mediante el análisis de documentación conservada en archivos, bibliotecas y colecciones particulares. Según explicó Molina en su comunicado, todavía existe un amplio campo de trabajo para profundizar en distintas etapas de la historia judía de la isla.
Entre ellas figuran los primeros testimonios documentales de presencia judía en Mallorca, así como los procesos sociales derivados de la conversión masiva de 1435 y el posterior desarrollo del fenómeno xueta, uno de los capítulos más singulares y estudiados de la historia mallorquina.
Con esta nueva institución, sus responsables aspiran a consolidar un espacio permanente dedicado a preservar y divulgar un legado histórico y cultural que consideran parte esencial de la identidad de Mallorca y de su evolución a lo largo de los siglos ▪
