El rabino principal de Venezuela, Isaac Cohen, entregó a la presidenta venezolana una carta en la que plantea la reanudación de los vínculos diplomáticos y consulares entre Caracas y Jerusalén, una petición vinculada a las necesidades de la comunidad judía y que llega tras el acercamiento generado por la ayuda israelí después del terremoto de junio.
El ministro de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional de Venezuela, Félix Plasencia González, recibió esta semana en Caracas al rabino principal de la Asociación Israelita de Venezuela (AIV), quien le entregó una carta dirigida a la presidenta para solicitar que su Gobierno considere el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares con Israel.
Según informó la propia Cancillería venezolana, el objetivo de la petición es "atender las necesidades de la comunidad judía en nuestro país". El encuentro supone un gesto significativo después de años de ruptura entre ambos Estados y coloca nuevamente a la comunidad judía venezolana en el centro de un posible acercamiento diplomático.
Plasencia González destacó durante la reunión la trayectoria de la comunidad judía en Venezuela y afirmó que el país la ha acogido históricamente "con los brazos abiertos". El canciller añadió que sus aportes "han contribuido y continúan contribuyendo al bienestar y desarrollo de nuestra nación".
La comunidad cuenta actualmente con entre 4.000 y 6.000 judíos -de más de 25.000 que llegó a tener a finales del siglo XX-, la mayoría de ellos residentes en Caracas.
Una comunidad reducida tras décadas de emigración
La reducción demográfica se aceleró especialmente después de la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, en un proceso marcado por la emigración de numerosas familias judías. La inseguridad, la crisis económica y política y el deterioro de las condiciones de vida impulsaron durante años la salida de miles de venezolanos judíos hacia España, Israel, Estados Unidos, Panamá y otros países.
Para los que permanecen en Venezuela, la posibilidad de recuperar relaciones diplomáticas con Israel tendría una dimensión que va más allá de la política exterior. La ausencia de vínculos oficiales dificulta determinadas gestiones consulares y puede complicar el acceso a servicios y asistencia vinculados con Israel, algo especialmente relevante para una comunidad pequeña y envejecida.
El propio Plasencia vinculó la petición del rabino Cohen con las necesidades de los judíos venezolanos, al tiempo que agradeció públicamente la asistencia prestada por Israel después del doble terremoto registrado el 24 de junio, que dejó alrededor de 6.300 muertos.
Tras la catástrofe, Israel envió a Venezuela una delegación de ayuda humanitaria que trabajó en la evaluación de estructuras afectadas, el diagnóstico de vulnerabilidades en edificios y la elaboración de planes de contingencia para afrontar la emergencia.
El ministro venezolano subrayó que esta cooperación había contribuido a fortalecer el contacto entre ambos países y afirmó que "este diálogo fortalece los vínculos de respeto, cooperación y reconocimiento mutuo entre ambos pueblos".
Venezuela rompió relaciones con Israel a raíz de la primera guerra en Gaza entre 2008 y 2009 y desde entonces las relaciones han sido casi nulas.
En ese sentido, la petición del rabino Cohen llega en un momento singular: una comunidad judía reducida a una fracción de su tamaño histórico busca garantizar sus necesidades, mientras Caracas reconoce públicamente la contribución de sus ciudadanos judíos y agradece la ayuda recibida de Israel.
Por ahora, la solicitud presentada a Delcy Rodríguez no implica un compromiso formal del Gobierno venezolano para restablecer las relaciones. Sin embargo, el hecho de que haya sido recibida por el canciller y difundida oficialmente por la Cancillería abre una nueva ventana de diálogo después de 17 años de ruptura diplomática entre Venezuela e Israel ▪
