Mundo Judío

La educación judía crece en casi medio centenar de países, entre ellos España, pese al aumento del antisemitismo

Un informe de la Fundación Yael revela que más de la mitad de las instituciones educativas que apoya incrementaron su matrícula durante el último año, consolidando a las escuelas judías como espacios de identidad, resiliencia y cohesión comunitaria.
La educación judía crece en casi medio centenar de países, entre ellos España, pese al aumento del antisemitismo
Ultima gala de la Fundación Yael en febrero (Foto: F.Yael)

La Fundación Yael presentó nuevos datos que apuntan a una tendencia alentadora para las comunidades judías de la Diáspora: la educación judía continúa expandiéndose pese al aumento del antisemitismo, los conflictos armados y la incertidumbre global.

El análisis, realizado sobre su red internacional de 145 instituciones educativas en 48 países, concluye que el 52 % de los centros incrementó el número de alumnos durante el último año, mientras que otro 26 % mantuvo estable su matrícula. "La historia de la educación judía hoy es mucho más esperanzadora de lo que muchos imaginan", afirmó la directora ejecutiva de la Fundación Yael, Chaya Yosovich. "Estamos viendo algo extraordinario: padres de decenas de países están decidiendo invertir más profundamente en la identidad judía de sus hijos a través de la educación".

El informe sostiene que estos resultados reflejan un cambio de fondo en la vida judía mundial. Lejos de retraerse ante el incremento del antisemitismo registrado desde el 7 de octubre de 2023, muchas familias consideran que las escuelas judías ofrecen no solo una educación académica, sino también un entorno de pertenencia, seguridad y transmisión de valores que fortalece la continuidad del pueblo judío.

La Fundación Yael tiene proyectos en la Península Ibérica en Barcelona, Madrid y Valencia, así como en Portugal.

Una tendencia que alcanza a comunidades grandes y pequeñas

La red de la Fundación Yael está integrada por 145 instituciones educativas distribuidas en más de 48 países, y durante el último año la organización aumentó tanto el número de proyectos financiados como el volumen de su inversión. Las ayudas pasaron de 110 a 147 programas, mientras que la financiación anual creció de 7,1 millones a 9,6 millones de euros.

El crecimiento no se limita a los principales centros de población judía. Aunque países como Francia, Alemania y Brasil continúan registrando una elevada demanda, el informe destaca avances igualmente significativos en comunidades más pequeñas como Estonia, Georgia, Kirguistán, Noruega y Portugal, donde la educación judía también experimenta una expansión sostenida.

Francia constituye uno de los ejemplos más destacados. Ninguna de las 23 instituciones francesas apoyadas por la Fundación Yael perdió alumnos durante el último año y varios centros informaron de listas de espera, una situación que refleja la creciente demanda de educación judía en el país europeo con la mayor comunidad judía del continente.

Los datos también cuestionan la percepción de que las comunidades más vulnerables están condenadas al declive. Más de la mitad de las escuelas consideradas en situación de supervivencia lograron mantener o incluso aumentar su alumnado, incluidas varias ubicadas en Ucrania, donde la Fundación ha destinado cerca de 10 millones de euros a la renovación y mejora de infraestructuras educativas en plena guerra.

La educación, respuesta al desafío del antisemitismo

Según la Fundación Yael, el aumento del antisemitismo se ha convertido en uno de los factores que más está influyendo en las decisiones educativas de las familias judías. Aunque algunos centros reconocen que las preocupaciones por la seguridad han llevado a determinadas familias a evitar instituciones visiblemente judías, muchas otras han experimentado exactamente el efecto contrario.

Las escuelas son percibidas cada vez más como espacios de identidad, protección, comunidad y estabilidad en un contexto internacional marcado por la polarización y el incremento de los incidentes antisemitas. A ello se suma el interés por una educación bilingüe de excelencia, el fortalecimiento del compromiso comunitario tras los atentados del 7 de octubre y, en algunos casos, la limitación física de los centros, que ya no pueden admitir a más alumnos.

La directora de operaciones de la Fundación, Naomi Kovitz, aseguró que los datos confirman el papel estratégico de la educación para el futuro del pueblo judío. "La educación siempre ha sido el motor de la continuidad judía. El mensaje alentador es que las familias lo entienden. El desafío ahora es pasar de la preservación a la expansión y la innovación, garantizando que toda familia que desee una educación judía para sus hijos pueda acceder a ella", afirmó.

Fundada por Uri y Yael Poliavich, la Fundación Yael desarrolla programas de apoyo educativo en comunidades judías de todo el mundo, especialmente aquellas con menor acceso a recursos. Con presencia en 48 países y una red de 145 instituciones, la organización considera que fortalecer la educación constituye una de las inversiones más eficaces para garantizar la continuidad, la resiliencia y el futuro de la vida judía en la Diáspora