Mundo Judío

La EJA crea en Bruselas el primer centro europeo de certificación médica para los mohalim

El proyecto nace en un momento de creciente controversia jurídica y política en distintos países europeos en torno a la circuncisión religiosa.
La EJA crea en Bruselas el primer centro europeo de certificación médica para los mohalim
El rabino Menahem Margolin, de la EJA (Foto: Enfoque Judío)
Actualizado el 2/9/2026, 08:55 hs.

La European Jewish Association (EJA) y el Rabbinical Centre of Europe (RCE) anunciaron este martes la creación en Bruselas del Centro de Excelencia para la Circuncisión Religiosa
(CERM)
, una iniciativa que busca establecer por primera vez fuera de Israel y a escala europea un sistema integral de formación médica, evaluación práctica y certificación profesional para mohalim, los especialistas judíos que realizan el brit milá.

El proyecto nace en un momento de creciente controversia jurídica y política en distintos países europeos en torno a la circuncisión religiosa, y especialmente sobre la situación de los mohalim que no son médicos. La iniciativa pretende responder a ese escenario reforzando los estándares de seguridad y profesionalización de quienes practican el rito.

El comisario europeo de Salud y Bienestar Animal, Oliver Várhelyi, respaldó la iniciativa y afirmó: "La vida judía y la práctica religiosa judía pertenecen a Europa. Nuestra responsabilidad es garantizar que las tradiciones arraigadas puedan continuar en un marco que cumpla los más altos estándares de bienestar infantil, seguridad médica y responsabilidad profesional, en línea con los estándares europeos".

El nuevo centro tendrá su sede en Bruselas y estará dirigido a mohalim que ya cuentan con formación religiosa y experiencia en la práctica del brit milá. Sobre esa base, CERM incorporará una formación médica complementaria, evaluación práctica y certificación independiente.

El programa estará supervisado por una red internacional de urólogos, pediatras, médicos y científicos, que integrarán un Consejo Médico y Científico encargado de revisar y aprobar los protocolos clínicos, los procedimientos de evaluación y los estándares profesionales.

Un modelo europeo ante las restricciones

La propuesta de la EJA busca que la competencia de los mohalim pueda ser reconocida sobre la base de criterios médicos verificables y no quede sometida exclusivamente al debate político. El programa contempla formación específica en evaluación del recién nacido, higiene y prevención de infecciones, bienestar infantil, control de hemorragias y cuidado de heridas, identificación de complicaciones, respuesta ante emergencias y primeros auxilios básicos para bebés.

La certificación incluirá además evaluaciones prácticas, escenarios clínicos y simulaciones de emergencias, con especial atención a la capacidad del profesional para identificar señales de alarma y reconocer los límites de sus propias competencias.

El modelo establece asimismo criterios claros para determinar cuándo una intervención debe aplazarse o cuándo el recién nacido debe ser derivado a un profesional médico. CERM resume esta filosofía en un modelo denominado "Reconocer, prevenir, detener y derivar": reconocer los riesgos, prevenir complicaciones, detener el procedimiento cuando sea necesario y derivar al paciente a atención médica.

Para la EJA, esta dimensión resulta especialmente relevante en un contexto en el que los argumentos relacionados con la protección del menor han sido utilizados para cuestionar o restringir la práctica religiosa.

El presidente de la EJA y del RCE, rabino Menachem Margolin, subrayó que la respuesta de las organizaciones judías no debe limitarse a defender la libertad religiosa. "El Brit Milá ha estado en el corazón de la vida judía durante miles de años. Ante los crecientes desafíos a esta práctica y, en particular, a la capacidad de los mohalim formados para realizarla en algunas partes de Europa, decidimos que nuestra respuesta debía ir más allá de defender nuestra libertad religiosa. Estamos creando el marco profesional más elevado posible para respaldarla", afirmó.

Margolin destacó que el objetivo no es simplemente alcanzar unos requisitos mínimos. "Cuando se trata del bienestar y la seguridad de un niño, nuestra ambición nunca debería ser simplemente cumplir un estándar mínimo. Queremos excelencia, y queremos que esa excelencia sea transparente, documentada y pueda demostrarse de manera independiente", añadió.

Bélgica, en el centro del debate

La creación del CERM se produce después de un periodo de presión legal y política sobre el brit milá en distintos países europeos. Bélgica se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación para las comunidades judías debido a la incertidumbre sobre la situación de los mohalim que no son médicos.

La cuestión no se limita a Bélgica. Según la EJA, debates e iniciativas destinadas a establecer restricciones a la circuncisión religiosa han aparecido también en otros países europeos, convirtiendo la regulación de esta práctica en un asunto cada vez más relevante para las comunidades judías.

La organización considera que una mayor profesionalización puede servir para abordar las preocupaciones relacionadas con la seguridad infantil sin convertir el ejercicio de una práctica religiosa fundamental en una cuestión de prohibición o restricción.

El CERM pretende precisamente crear un puente entre las comunidades judías y las autoridades sanitarias europeas, proporcionando un sistema verificable de capacitación y supervisión. La iniciativa parte de la formación y experiencia religiosa de los mohalim y añade una capa médica estandarizada, documentada y sometida a evaluación independiente.

El proyecto cuenta con especialistas de Bélgica, Reino Unido, Israel, Italia y Alemania. Entre ellos figuran el urólogo establecido en Bruselas Dr. Sas Bar-Moshe; el médico británico y mohel Dr. Joseph Spitzer, responsable médico de la Initiation Society británica desde 2003; y el Dr. Michael Ben Akon, director de la División Infantil del Hospital Laniado de Israel, mohel certificado y representante del Ministerio de Salud israelí en el comité interministerial encargado de la certificación y supervisión de los mohalim.

La estrategia: libertad religiosa y máxima seguridad

La EJA pretende que el sistema desarrollado en Bruselas pueda convertirse progresivamente en un referente europeo para el brit milá, con protocolos sometidos a revisión médica continua y una cooperación estable entre mohalim, médicos, comunidades judías, autoridades públicas y responsables políticos.

El centro no se limitará a certificar a los profesionales en un momento concreto. Su modelo contempla una supervisión continuada y la actualización de los protocolos conforme evolucionen las recomendaciones médicas y las prácticas profesionales.

Para Margolin, la cuestión fundamental es evitar que la libertad religiosa y la protección del menor sean presentadas como conceptos incompatibles. "El debate en Europa se presenta con demasiada frecuencia como una elección entre la libertad religiosa y el bienestar del niño. Rechazamos esa premisa. Las dos cosas no están en conflicto", afirmó.

A su juicio, precisamente el establecimiento de estándares profesionales más exigentes puede reforzar la defensa de la práctica. "Cuanto más fuertes y transparentes sean los estándares profesionales que rodean al Brit Milá, más sólida será la defensa de la libertad de las familias judías para practicarlo", sostuvo.

La EJA considera así que la creación del CERM puede modificar los términos del debate europeo: frente a las iniciativas que plantean restricciones, las organizaciones judías pretenden demostrar que la práctica religiosa puede mantenerse al mismo tiempo que se exige un elevado nivel de seguridad, formación médica y responsabilidad profesional.

"Europa no puede afirmar que protege la vida judía mientras pone repetidamente en duda una de sus prácticas más fundamentales", concluyó Margolin. "CERM ofrece una respuesta europea constructiva: preservar la libertad religiosa, exigir excelencia y hacer que esa excelencia sea transparente" ▪️