La organización ACOM ha presentado una denuncia ante la Sección de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía Provincial de Barcelona por la existencia y difusión de un mapa digital que identifica y geolocaliza establecimientos, entidades, centros y negocios vinculados, de forma real o presunta, con la comunidad judía, Israel o el "sionismo", bajo la acusación colectiva de tener "conexión con el genocidio".
Según expone la entidad, los hechos "exceden de forma clara el ámbito de la crítica política legítima" y constituyen un acto de "señalamiento antisemita, intimidatorio y potencialmente peligroso", al convertir a personas, comercios, colegios y espacios frecuentados por judíos en objetivos localizables.
La denuncia apunta contra los responsables del proyecto denominado BarcelonaZ, a quienes ACOM acusa de tratar de eludir responsabilidades mediante la eliminación de contenidos, cambios de servidor o borrado de huellas digitales. Por ello, la organización solicita a la Fiscalía la apertura inmediata de diligencias de investigación penal por un posible delito de odio contemplado en el artículo 510 del Código Penal.
Entre las medidas reclamadas figuran la identificación de autores, administradores, colaboradores y difusores de la herramienta, así como la preservación urgente de la prueba digital, la declaración de los afectados y la adopción de medidas cautelares que impidan la continuidad o replicación de los contenidos.
BarcelonaZ es una iniciativa de profesores y estudiantes universitarios de la zona del noroeste español, aparentemente Cataluña, que desde hace varios meses han publicado un mapa interactivo sobre negocios "sionistas", en el que ha llegado a incluir al colegio judío de Barcelona. En primera instancia el mapa fue difundido por la plataforma GoGoCart, y más tarde en uMap, ambas bajo dominios en Francia.

Difusión en redes y preocupación por la seguridad
ACOM sostiene además que el mapa ha sido ampliamente difundido por cuentas que, según denuncia, simpatizan abiertamente con el terrorismo yihadista de Hamás, lo que a su juicio incrementa el riesgo para las personas y entidades señaladas. La organización cita como ejemplo una publicación en Instagram en la que el mapa es compartido y celebrado como un acto de "resistencia".
La entidad subraya que la libertad de expresión y la crítica política no amparan la elaboración de listados, mapas o bases de datos destinados a estigmatizar o intimidar a un colectivo concreto. En ese sentido, afirma que señalar negocios, colegios o entidades judías mediante una imputación colectiva de complicidad con supuestos crímenes internacionales "no es activismo", sino "una forma de hostilidad antisemita" que requiere una respuesta institucional inmediata.
En su comunicado, ACOM insiste en que el señalamiento público de espacios vinculados con la comunidad judía supone un riesgo añadido debido al contexto de tensión y a la posibilidad de que estas herramientas sean utilizadas con fines intimidatorios o de hostigamiento.
La organización concluye asegurando que continuará actuando ante las autoridades competentes para defender "la convivencia democrática, la igualdad y la seguridad de la comunidad judía en España" frente a cualquier forma de odio, discriminación o señalamiento ▪
