En un acto cargado de simbolismo y recogimiento, la Comunidad Judía de Madrid (CJM) celebró este domingo una segunda conmemoración de Yom Hashoá, esta vez frente al Monumento del Holocausto en el Parque Juan Carlos I, reuniendo a autoridades, supervivientes, representantes institucionales y jóvenes en un homenaje a las víctimas del Holocausto y un llamado a sostener viva su memoria.
"No podemos olvidar a las víctimas. Tenemos que recordarlas, tomar su testimonio y construir juntos el futuro con el que ellas soñaron", afirmó la presidenta de la CJM, Estrella Bengio, durante la ceremonia, sintetizando el espíritu del encuentro, que combinó recuerdo, transmisión generacional y compromiso con el presente.
El acto contó con la participación de portavoces del Ayuntamiento de Madrid, representantes de la embajada de Israel, de Yad Vashem España, miembros de distintas comunidades judías, así como alumnos y docentes del Ibn Gabirol–Colegio Estrella Toledano y el coro de la CJM. La presencia de supervivientes de la Shoá aportó un componente especialmente significativo a una conmemoración que buscó reforzar el vínculo entre memoria histórica y responsabilidad colectiva.

La ceremonia se inscribió en el marco de las actividades organizadas por la CJM con motivo de Yom Hashoá, el Día del Recuerdo del Holocausto, que en Madrid se ha desarrollado este año en un contexto de creciente preocupación por el antisemitismo a nivel global. En ese sentido, el acto al aire libre en el Parque Juan Carlos I se sumó a una serie de iniciativas que apuntan tanto a honrar a las víctimas como a advertir sobre los desafíos contemporáneos.
Memoria y advertencia en un contexto de preocupación creciente
El lunes, en coincidencia con la fecha hebrea de este día de luto, la sede de la CJM había acogido una primera conmemoración que reunió a entre 100 y 120 asistentes, entre líderes comunitarios, supervivientes y jóvenes. Allí, distintos oradores coincidieron en señalar el actual escenario internacional como uno de los más preocupantes para las comunidades judías en décadas.

La embajadora en funciones de Israel, Dana Erlich, advirtió entonces: "El antisemitismo ha aumentado en las comunidades judías más grandes de la diáspora y lo vemos también aquí en España, en nuestras comunidades. Esta tendencia no es algo puntual, sino parte de una ola de odio global más amplia". Su intervención situó el recuerdo del Holocausto no solo como un ejercicio histórico, sino como una herramienta de alerta ante el presente.
La ceremonia incluyó elementos tradicionales como el minuto de silencio, el recitado del kadish y el encendido de seis velas en memoria de los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá. Cada vela fue encendida por representantes de distintas generaciones, en un gesto que simbolizó la continuidad del recuerdo ▪
