El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, elevó este jueves el tono contra Israel y reclamó a la Unión Europea que adopte sanciones inmediatas, suspenda el acuerdo de asociación con ese país y prohíba la entrada en territorio europeo del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir. Las declaraciones se produjeron en el marco de una reunión informal de cancilleres de la UE celebrada en Chipre, marcada por la escalada militar en el sur del Líbano y la situación en Gaza.
"Europa debe alzar la voz con firmeza para decirle a Israel que, si quiere relacionarse con nosotros, no puede comportarse de esa manera", afirmó Albares ante los medios, después de que Israel declarara el sur del Líbano "zona de guerra" y ordenara evacuaciones civiles en distintas áreas. El ministro calificó la decisión como "completamente inaceptable" y sostuvo que es contraria al Derecho Internacional.
Según Albares, las democracias no pueden actuar vulnerando derechos fundamentales. "Las democracias no violan el Derecho Internacional. No violan los Derechos Humanos", insistió el jefe de la diplomacia española, quien además recordó que tanto palestinos como libaneses tienen "exactamente el mismo derecho" que Israel a contar con un Estado y vivir "en paz y seguridad".
En los últimos días la Embajada israelí en Madrid ha recordado en varias ocasiones que las operaciones del Ejército son reacciones a las acciones ofensivas con cohetes y drones por parte de Hezbolá. En su último post, este jueves, decía que "Hezbolá está violando el alto al fuego una y otra vez, habiendo matado a 12 israelíes desde el acuerdo: civiles y soldados por igual. Desde el 2 de marzo, Hezbolá ha disparado más de 8.700 proyectiles a través de la frontera entre Israel y Líbano".
Igualmente recordaba que "Israel tiene derecho a defender a sus ciudadanos del terror que Hezbolá ha construido en Líbano" y que "Israel no quiere el territorio de Líbano. Quiere existir".
España endurece su discurso contra Israel
Las declaraciones del ministro de Exteriores se producen en un momento de creciente tensión regional tras los bombardeos israelíes sobre posiciones de Hezbolá en territorio libanés. En ese contexto, Albares subrayó que Israel debe reconocer el derecho de otros pueblos de la región a la soberanía. "Israel tiene derecho a su Estado en paz y seguridad, pero el pueblo palestino y el pueblo libanés tienen exactamente ese mismo derecho", afirmó.
La posición del Gobierno español respecto al acuerdo de asociación entre la UE e Israel se mantiene sin cambios desde hace meses. Albares reiteró que Bruselas no puede seguir manteniendo relaciones "con normalidad" mientras persista la actual situación en Gaza y Líbano.
"Creo que mientras la situación siga así, no podemos tener un consejo de asociación", declaró el ministro, en referencia al mecanismo político que regula las relaciones entre la Unión Europea e Israel. España considera que dicho acuerdo debe quedar suspendido mientras continúen las presuntas violaciones del Derecho Internacional denunciadas por Madrid.
España, en el ala más crítico de la UE contra Israel, no consigue sin embargo convencer a países como Alemania o Italia, que no ven productivo sancionar a la población israelí.
En ese contexto, el titular de Exteriores también reclamó una medida que calificó como "un mínimo": impedir la entrada en la Unión Europea de Itamar Ben Gvir. El dirigente israelí, una de las figuras más controvertidas del actual Gobierno de Israel, volvió a ser objeto de críticas internacionales en los últimos días tras la difusión de imágenes en las que trataba de forma vejatoria a activistas de la Flotilla a Gaza.
La batalla por las sanciones dentro de la UE
Albares sostuvo además que dentro de la Unión Europea empieza a consolidarse un mayor respaldo a la línea impulsada por España e Irlanda desde hace más de un año. "Ya hay una mayoría de países en la mesa a favor de seguir el camino que España está liderando", informó Euronews.
No obstante, el ministro reconoció que aún persisten diferencias importantes entre los Veintisiete. La suspensión total del acuerdo de asociación requeriría unanimidad, algo que actualmente parece improbable debido a la oposición de países como Alemania, Italia o Hungría. Sin embargo, otras medidas —como la suspensión parcial de ventajas comerciales— podrían aprobarse mediante mayoría cualificada.
En ese sentido, Albares reclamó que el asunto sea sometido formalmente a votación para comprobar si existen los apoyos necesarios. "Veamos si esa mayoría existe. La propuesta está sobre la mesa. Nunca se ha retirado", señaló ▪
