16 enero 2026
|
27 Tevet 5786

BRING THEM HOME NOW

Actualidad y Cultura del Judaísmo en España

AÚN QUEDA
1 SECUESTRADO

Arqueología Bíblica

Profetas y golpes de Estado: Jehú y el fin de la dinastía de Omrí

Jehú derrocó a la dinastía de Omrí con apoyo profético, generando caos en Israel y Judá. La arqueología confirma su reinado mediante la Estela de Dan y el Obelisco Negro.
Profetas y golpes de Estado: Jehú y el fin de la dinastía de Omrí
Actualizado el 7/9/2025, 21:20 hs.
David Yabo

La historia de Israel y Judá durante el siglo IX a. e. c. estuvo marcada por constantes guerras contra el reino arameo de Damasco y por violentas luchas internas por el poder. El Tanaj relata con detalle la sucesión de reyes, batallas y conspiraciones, pero lo fascinante para la arqueología bíblica es que estos relatos no quedaron solo en las páginas bíblicas: también aparecen grabados en piedra por pueblos enemigos, confirmando episodios clave.

Tras la muerte del rey Ajav, su hijo Ocozías reinó brevemente junto a su madre Jezabel, la célebre reina fenicia. La monarquía israelita atravesaba un periodo de fragilidad, con tensiones militares frente a Aram-Damasco y crecientes disputas internas. El hermano de Ocozías, Joram, asumió el trono en un momento crítico: durante la quinta guerra israelita-aramea, fue herido en batalla. Este hecho precipitó la intervención de Jehú, un general que, inspirado por el profeta Elías, lideró una sangrienta revuelta contra la dinastía de Omrí.

Un hallazgo arqueológico de gran valor, la Estela de Dan, descubierta en el norte de Israel en 1993, narra desde la perspectiva aramea la victoria del rey Hazael sobre "Joram de Israel" y "Ocozías de Judá". Se trata de una de las primeras menciones extrabíblicas a la "Casa de David", aportando un respaldo material a la historicidad de la monarquía davídica. La inscripción confirma la violencia y el caos político descrito en el libro de Reyes. Leer artículo "La liberación de una ciudad y el eco de la arqueología".

El ascenso de Jehú no trajo estabilidad. Su golpe de Estado incluyó la ejecución de Jezabel, la matanza de la familia real de Israel y la eliminación de los parientes de Ocozías de Judá.
En el sur, Atalía, hija de Ajav y Jezabel, se aferró al poder asesinando a casi toda la dinastía davídica, salvo al niño Joás, ocultado en el Templo de Jerusalén.


La arqueología también conserva la huella de Jehú en otro documento clave: el Obelisco Negro de Salmanasar III, hallado en Nínive. En él se representa a un rey israelita postrado ante el monarca asirio, identificado como Jehú, "hijo de Omrí". La inscripción enumera tributos de plata, oro, estaño y armas, mostrando la sumisión de Israel a Asiria frente a la
amenaza aramea. 

"Como tributo de 𒅀𒌑 -Iaua (Jehu)- 𒀀 𒈥 -mar (descendiente de)- 𒄷𒌝𒊑𒄿 -Hûmrî (Omrí)-, recibí plata, oro, una vasija de oro, cálices de oro, tazones de oro, estaño, un cetro para el Rey y jabalinas (armas) he recibido de él".

David Yabo Profetas y golpe de estado

Esta escena es única: es la primera representación conocida de un rey israelita. Estos hallazgos permiten unir el relato bíblico con evidencias materiales independientes.

Las inscripciones de Dan y de Nínive muestran que los conflictos de Israel y Judá no fueron simples leyendas: dejaron huellas en la memoria de sus enemigos. La arqueología bíblica, así, confirma que tras los relatos de Reyes hay un trasfondo histórico donde poder, política y fe se entrelazaron en una época convulsa.

Noticias Relacionadas

Más leídas

Puede interesar...