"Duele, si les duele… algo estaremos haciendo bien". Con esa frase, pronunciada en un acto celebrado el 13 de marzo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, la funcionaria Blanca Bazaco Palacios, jefa de la Unidad de Referencias y Atención al Usuario del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, presentó lo que definió como un "caso de éxito" en la discriminación de Israel: un intento de impulsar un boicot mediante presión mediática y movilización de asociaciones… hasta forzar, en lo posible, su retirada voluntaria.
Así lo expone un vídeo obtenido en exclusiva por el periodista y politólogo argentino Dani Lerer, en el que se ve a Bazaco durante la reunión organizada por una así llamada Asociación de Bibliotecas y Archivos por Palestina, donde explicó que la estrategia consistía en generar presión pública para dificultar la participación israelí en eventos profesionales, informó por redes el conocido periodista.
El encuentro reunió a profesionales del ámbito cultural y documental con el objetivo de debatir sobre la situación del patrimonio palestino y el papel de bibliotecas y archivos en el contexto del conflicto en Oriente Medio. En ese marco, Bazaco detalló acciones orientadas a influir en la presencia de representantes israelíes, incluyendo contactos con medios de comunicación y movilización de asociaciones.
Según su intervención, la táctica pasaba por "reventar las presentaciones de Israel sacando banderas palestinas" y convocar a la prensa para amplificar el impacto. De acuerdo con su relato, esa presión derivó en que los organizadores alegaran riesgos de seguridad, lo que terminó con la invitación a Israel a no participar.
Se trata de un caso similar al ocurrido en Valencia hace unos meses, en el que los organizadores de un torneo de rugby para jugadores veteranos forzó la retirada de un equipo israelí alegando problemas de seguridad. La sección valenciana de la European Golden Oldies Rugby Festival (EGORF) envió una carta alegando que el equipo podría ser acosado: "Estamos seguros de que el equipo israelí encontrará problemas incluso en su hotel, bares, restaurantes o caminando por la ciudad si llevan símbolos visibles", señalaba el documento entre otros argumentos.
Las declaraciones fueron realizadas en presencia de otros participantes del encuentro, que incluyó intervenciones de especialistas y académicos. Según Lerer estaba presente el embajador de Palestina, Husni Abdel Wahed, en tanto que el medio OkDiario expande la lista a Sonia Boulos, profesora de Derecho Internacional de los Derechos Humanos en la Universidad Nebrija y coeditora de la publicación Palestine/Israel Review, así como un panel integrado por Pilar Montero Vilar, profesora de la Universidad Complutense de Madrid; la periodista Sarah Babiker Moreno; y el investigador Pablo Parra Valero.
Una estrategia basada en presión y "riesgos de seguridad"
Durante su exposición, Bazaco describió con mayor detalle el mecanismo utilizado para lograr ese resultado. "Movilizamos a otras asociaciones, intentamos hablar con la prensa, y ahí es la historia del éxito", señaló, al tiempo que insistió en la importancia de generar repercusión pública como herramienta de presión.
El Círculo de Bellas Artes, donde tuvo lugar el encuentro de bibliotecarios, es una entidad privada sin ánimo de lucro que recibe subvenciones del Ministerio de Cultura, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital.
En ese contexto, la funcionaria añadió que la actuación permitió ofrecer a los organizadores una justificación para excluir a Israel. "Les hemos dado la excusa perfecta para decir, desde nuestro punto de vista todo muy soft, pero que había un riesgo de seguridad que no podían garantizar y entonces se invita amablemente a Israel a no participar. Historia de éxito", aseguró.
Según su relato, incluso recibieron el reconocimiento de instancias oficiales. "Nos llama la Subdirectora General de Archivos Estatales a la asociación para darnos las gracias porque ellos venían empujando como parte de la organización", afirmó durante el acto.
Debate sobre neutralidad institucional y activismo
Las palabras de la funcionaria han reavivado la discusión sobre los límites entre activismo político y neutralidad institucional, especialmente en el caso de profesionales del sector público que participan en este tipo de iniciativas propalestinas.
El episodio se inscribe además en un contexto más amplio de controversias relacionadas con actividades vinculadas a Israel en España. OKDiario señala también como antecedente la polémica en torno al partido que el equipo de baloncesto Hapoel Tel Aviv tiene previsto disputar en Madrid el próximo 24 de marzo, donde también surgieron debates sobre seguridad y posibles protestas. Este tipo de acciones ya han aparecido en otros partidos anteriores.
En ese escenario, la exposición de Bazaco fue interpretada por críticos como un ejemplo de instrumentalización política en ámbitos culturales y profesionales, mientras que su propio testimonio enfatizó la efectividad de las acciones emprendidas.
La intervención, en la que se describieron mecanismos de movilización, presión mediática y apelación a riesgos de seguridad, quedó registrada como parte del contenido del encuentro, centrado formalmente en el patrimonio palestino y el rol de bibliotecas y archivos ▪
