La periodista y escritora Pilar Rahola, una de las voces más reconocidas en España y Latinoamérica en defensa de Israel desde el estallido de la guerra en Gaza, es objeto de diligencias preliminares de la Fiscalía de Barcelona tras una denuncia presentada por dos militantes de la Organización Juvenil Socialista de Cataluña (OJS). Según medios locales, se trata de los mismos que le arrojaron pintura durante una conferencia en La Garriga.
La investigación se encuentra en una fase inicial y no supone imputación ni acusación formal alguna contra la comunicadora, que desde el 7 de octubre de 2023 se ha negado a aceptar la narrativa de la izquierda española y europea contra Israel y ha criticado a aquellos que se han aventurado con acusaciones de carácter político como la de un supuesto "genocidio" en Gaza.
La actuación parte de una denuncia presentada en febrero por dos miembros de la Organización Juvenil Socialista de Cataluña, quienes sostienen que diversas intervenciones públicas de Rahola podrían constituir delitos de odio y de complicidad con "genocidio". La apertura de diligencias no implica imputación ni acusación formal contra Rahola, sino únicamente el inicio de una recopilación de información destinada a verificar los hechos denunciados y determinar si existe base jurídica suficiente para continuar el procedimiento, explicaron medios locales y nacionales.
Las informaciones sobre la denuncia han generado una ola de apoyo a la periodista desde círculos judíos y pro-israelíes. "Todo mi apoyo a Pilar Rahola ante el verdadero odio y ataque a la libertad de expresión de los totalitarios socialistas", ha escrito por redes el influencer Daniel Lacalle.
La Comunidad Judía de Barcelona, en un post de respuesta a otro usuario de la red X, aseguró hoy que "Rahola ha demostrado durante años coherencia, principios y un compromiso firme con la libertad, la democracia y la convivencia. Su trayectoria está ahí, a la vista de todos. La coherencia no consiste en tener siempre razón, sino en no cambiar de principios cada vez que cambian los intereses".
Y desde la Embajada de Israel, su ministro consejero Dan Poraz escribió junto a la foto de un titular con la noticia: "Asqueroso. Me recuerda a otros regímenes que persiguieron a personas por defender a los judíos".
La denuncia puede enmarcarse también dentro de ese nueva forma de antisemitismo contra personas no judías que han defendido a Israel desde le 7 de octubre de 2023, un fenómeno creciente en España.
"Delito de odio" contra los palestinos
En cualquier caso, los denunciantes afirman que las declaraciones de la periodista constituirían un "delito de odio" contra la población palestina, y que con ello estaría incurriendo en una suerte de complicidad mediática con "el genocidio sionista".
Pese al carácter político de la acusación, dado que ningún tribunal internacional ha sentenciado sobre la existencia de un genocidio, la Fiscalía especializada en delitos de odio ha admitido a trámite la denuncia y ha acordado la apertura de diligencias preprocesales.
Según las informaciones publicadas por distintos medios catalanes y nacionales, la investigación será desarrollada por la Unidad Central de Delitos de Odio y Discriminación de los Mossos d’Esquadra, bajo la supervisión del Ministerio Público. El objetivo de esta fase preliminar es determinar si los hechos denunciados presentan relevancia penal suficiente para ser trasladados a un juzgado o si, por el contrario, quedan sujetos al derecho a la libertad de prensa y expresión.
Entre los elementos incluidos en la denuncia figuran artículos de opinión, intervenciones en conferencias y publicaciones en redes sociales en las que Rahola defendió supuestamente la actuación israelí tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 o cuestionó la calificación jurídica de genocidio aplicada por algunos sectores a las operaciones militares israelíes en Gaza.
La del genocidio es una acusación de círculos de la izquierda política e intelectual en Occidente, una narrativa difundida de forma masiva en espacios públicos, mediáticos y redes sociales destinada a desacreditar a Israel y a carcomer el derecho a la existencia de este país, según informes de organismos judíos internacionales en los últimos años.
Una denuncia centrada en sus declaraciones públicas
Los promotores de la denuncia sostienen que determinadas afirmaciones de Rahola habrían contribuido a generar hostilidad hacia la población palestina. Para fundamentar sus acusaciones invocan los artículos 510 y 607 del Código Penal, relativos a delitos de odio.
Según las informaciones publicadas sobre el contenido de la denuncia, entre los ejemplos citados figuran unas declaraciones realizadas por Rahola en 2024, un artículo en el que reprodujo una reflexión atribuida al filósofo francés Bernard-Henri Lévy —"si Israel hubiera querido hacer un genocidio habría tardado tres días y no tres años"— y diversas críticas dirigidas a la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos, Francesca Albanese.
Albanese ha sido criticada por varios gobiernos occidentales por su sesgo anti-israelí como alta funcionaria independiente de la ONU y países como EEUU y Alemania han llegado a pedir su destitución por referirse a Israel como el "enemigo común de la humanidad".
Según la OJS, en declaraciones recogidas por diversos medios tras conocerse la admisión a trámite de la denuncia, las intervenciones de Rahola "responden a una campaña de propaganda sionista destinada a generar un clima de hostilidad contra la población palestina mientras blanquea la responsabilidad de los genocidas".
Por el momento, la Fiscalía no ha realizado valoraciones sobre el fondo de las acusaciones y se limita a impulsar las actuaciones previas necesarias para verificar los hechos expuestos en la denuncia.
Los denunciantes le arrojaron pintura
El caso adquiere una dimensión adicional por la identidad de los denunciantes. Los dos jóvenes que impulsaron la denuncia son los mismos activistas que en octubre de 2024 protagonizaron una acción de protesta contra Rahola durante una conferencia celebrada en La Garriga.
Durante aquel acto, miembros de la OJS irrumpieron en la sala y lanzaron pintura roja contra la periodista para denunciar lo que consideraban su apoyo a la actuación israelí en Gaza. Tras la protesta, los activistas la calificaron públicamente como una figura "manchada de sangre".
Aquellos hechos derivaron posteriormente en acciones judiciales impulsadas por Rahola y por la entonces alcaldesa de La Garriga, Meritxell Budó. Los participantes en la protesta afrontan procedimientos judiciales por aquellos incidentes.
La nueva actuación de la Fiscalía se produce en un contexto de creciente polarización política y social en torno a la guerra entre Israel y Hamás, un conflicto que ha trasladado al debate público español intensas controversias sobre la libertad de expresión, el antisemitismo, la crítica a Israel y los límites del discurso político.
Por ahora, la apertura de diligencias supone únicamente el inicio de una investigación preliminar. Será la Fiscalía quien determine, tras analizar las declaraciones cuestionadas y los informes policiales correspondientes, si existen indicios suficientes para impulsar una acción penal o si procede el archivo de las actuaciones ▪
