La Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) salió este domingo en defensa de la periodista y escritora Pilar Rahola y advirtió contra cualquier intento de convertir el debate político en un mecanismo de persecución ideológica, después de que la Fiscalía de Delitos de Odio de Barcelona abriera diligencias preliminares a raíz de una denuncia presentada por dos activistas que en 2024 le arrojaron pintura durante una conferencia.
En un comunicado difundido tras conocerse la actuación fiscal, la entidad afirmó que "en democracia las ideas se combaten con argumentos, no con agresiones ni campañas de señalamiento", al tiempo que recordó que la libertad de expresión constituye un "pilar democrático innegociable". La Federación expresó además su preocupación por la utilización de discursos sobre una supuesta "conspiración del sionismo internacional", una narrativa que considera históricamente asociada a la estigmatización del pueblo judío.
La reacción de la FCJE se produce pocos días después de que trascendiera la apertura de diligencias contra Rahola por parte de la Fiscalía especializada en delitos de odio. La actuación deriva de una denuncia presentada por dos militantes de la Organización Juvenil Socialista de Cataluña (OJS), quienes sostienen que distintas declaraciones públicas de la periodista podrían constituir delitos de odio contra la población palestina y una forma de complicidad con lo que califican como "genocidio".
La investigación se encuentra todavía en una fase preliminar y no implica imputación ni acusación formal contra la comunicadora catalana. El objetivo de las diligencias es determinar si existe base jurídica suficiente para continuar el procedimiento o si los hechos denunciados quedan amparados por el derecho a la libertad de expresión y de prensa.
Libertad de expresión y antisemitismo
En su pronunciamiento, la FCJE evitó entrar en valoraciones sobre la labor de la Fiscalía, pero insistió en que la protección de la libertad de pensamiento y la lucha contra el antisemitismo deben avanzar de forma inseparable. La organización reafirmó asimismo su compromiso con el pluralismo, el respeto mutuo y el rechazo a cualquier forma de odio.
La Federación puso especial énfasis en los discursos que presentan al sionismo como una fuerza conspirativa internacional, una formulación que distintas organizaciones judías consideran heredera de antiguos prejuicios antisemitas. Según la entidad, este tipo de narrativas trascienden la crítica política legítima y contribuyen a alimentar estereotipos históricos contra los judíos.
Rahola se ha convertido desde los ataques perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 en una de las voces más visibles en España y América Latina en defensa de Israel. A lo largo de estos meses ha cuestionado reiteradamente las acusaciones de genocidio formuladas contra Israel y ha criticado la posición de sectores de la izquierda europea respecto a la guerra en Gaza.
Entre los materiales citados por los denunciantes figuran artículos de opinión, intervenciones públicas y publicaciones en redes sociales en las que la periodista defendió la actuación israelí tras la masacre del 7 de octubre o rechazó determinadas interpretaciones jurídicas sobre el conflicto. Según las informaciones difundidas por medios nacionales y catalanes, la investigación será desarrollada por la Unidad Central de Delitos de Odio y Discriminación de los Mossos d’Esquadra bajo supervisión de la Fiscalía.
Una denuncia impulsada por los mismos activistas que la atacaron
El caso ha generado una notable controversia debido a la identidad de los denunciantes. Los dos jóvenes que promovieron la actuación ante la Fiscalía son los mismos activistas que protagonizaron una protesta contra Rahola durante una conferencia celebrada en octubre de 2024 en La Garriga.
Durante aquel acto, varios miembros de la OJS irrumpieron en la sala y lanzaron pintura roja contra la periodista para denunciar lo que consideraban su apoyo a la actuación militar israelí en Gaza. Tras la protesta, los participantes la calificaron públicamente como una figura "manchada de sangre". Aquellos incidentes derivaron posteriormente en procedimientos judiciales impulsados por la propia Rahola y por la entonces alcaldesa de la localidad, Meritxell Budó.
La apertura de diligencias ha provocado numerosas muestras de respaldo a la escritora desde ámbitos judíos y proisraelíes. Representantes comunitarios, diplomáticos y diversas personalidades públicas han expresado preocupación por lo que consideran un intento de trasladar al terreno judicial un debate esencialmente político e ideológico.
Desde la Comunidad Judía de Barcelona, por ejemplo, se destacó recientemente la trayectoria pública de Rahola y su compromiso con la democracia y la convivencia. También desde la representación diplomática israelí en España se produjeron reacciones críticas tras conocerse la decisión de la Fiscalía ▪
