Un ataque incendiario contra cuatro ambulancias de un servicio de emergencia judío en el norte de Londres es investigado como delito de odio antisemita, tras una serie de explosiones que sacudieron la zona residencial de Golders Green durante la madrugada del lunes. El hecho, que no dejó heridos pero provocó evacuaciones y daños materiales, generó alarma en la comunidad y reavivó preocupaciones por el aumento de incidentes antisemitas en Europa.
"Creemos que estamos buscando a tres sospechosos en esta etapa inicial", afirmó la superintendente Sarah Jackson, responsable policial del área, al confirmar que las autoridades analizan imágenes de CCTV y material difundido en redes sociales para identificar a los responsables.
El incendio se desató alrededor de la 01:40, cuando la brigada de bomberos acudió a Highfield Road tras reportes de fuego en vehículos pertenecientes a Hatzolá, una organización sin fines de lucro que brinda asistencia médica gratuita. Según la policía, las explosiones registradas estarían vinculadas a cilindros de gas a bordo de las ambulancias, lo que amplificó el impacto del ataque.
Decenas de residentes fueron evacuados de sus viviendas en plena madrugada, mientras que unas 30 personas debieron ser trasladadas a un refugio cercano. Las detonaciones también provocaron la rotura de ventanas en un edificio residencial próximo. El incendio fue finalmente controlado a las 03:06, tras la intervención de seis dotaciones y unos 40 bomberos.
Testimonios locales describen una escena de conmoción. Shimon Ryde, concejal de la zona, indicó que el ataque ocurrió junto a una sinagoga y expresó: "Es muy impactante, no es inesperado… la comunidad judía es muy consciente del peligro en el que vivimos". Otro residente, Ushi Gross, relató haber escuchado una explosión poco después de la 01:30 y ver las cuatro ambulancias envueltas en llamas.

Investigación en curso y condena política
Las imágenes de cámaras de seguridad muestran a tres individuos vestidos de negro acercándose a uno de los vehículos antes de incendiarlo. Hasta el momento, no se han realizado arrestos, aunque la policía mantiene un operativo activo en la zona y ha reforzado la vigilancia, además de trabajar en coordinación con líderes comunitarios.
"Sabemos que este incidente generará gran preocupación en la comunidad y los agentes permanecen en el lugar realizando diligencias urgentes", señaló Jackson, quien también instó a cualquier persona con información a colaborar con la investigación.
El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó el hecho como "un ataque incendiario antisemita profundamente impactante" y subrayó: "El antisemitismo no tiene lugar en nuestra sociedad y es realmente importante que todos nos mantengamos unidos en un momento como este". Asimismo, confirmó haber mantenido contacto con dirigentes de la comunidad judía tras lo ocurrido.
Desde el ámbito religioso, el Gran Rabino Ephraim Mirvis describió el ataque como "particularmente repugnante", al tratarse de un servicio cuya misión es "proteger la vida, judía y no judía por igual".
Hatzola, fundada en 1979, opera mediante voluntarios en el área de Golders Green, una zona con importante población judía. Su labor consiste en proporcionar respuesta médica de emergencia y transporte hospitalario sin costo, siendo considerada un recurso vital tanto para la comunidad judía como para el conjunto de residentes.
El episodio ocurre en un contexto de creciente preocupación por incidentes antisemitas en el Reino Unido, que han aumentado desde los ataques de Hamás en Israel en octubre de 2023 y el posterior conflicto en Gaza. En ese marco, organizaciones comunitarias señalaron que el ataque podría estar vinculado a tensiones internacionales más amplias.
Preocupación en Europa y llamado a reforzar la seguridad
El ataque en Londres se suma a una serie de incidentes recientes en Europa. La organización Community Security Trust (CST), que monitorea el antisemitismo en el Reino Unido, advirtió que existen "comparaciones evidentes" con hechos similares en Bélgica y Países Bajos. En las últimas semanas, se registraron explosiones contra una sinagoga en Lieja, otra en Rotterdam y una escuela judía en Ámsterdam.
En ese mismo contexto, autoridades neerlandesas informaron durante el fin de semana que lograron frustrar un ataque planificado contra una sinagoga en Heemstede, donde se hallaron múltiples artefactos explosivos en las inmediaciones. El episodio fue calificado como extremadamente alarmante y puso de relieve la persistente amenaza contra instituciones judías en Europa. La prevención del atentado evitó posibles consecuencias devastadoras y reforzó el llamado a intensificar la cooperación en inteligencia y la protección de sitios sensibles.
Reacciones
Las reacciones al ataque en Londres no se hicieron esperar. El Congreso Judío Europeo expresó su "profunda conmoción y enojo" por la quema deliberada de ambulancias, señalando que el hecho constituye una escalada particularmente grave. Su presidente, Moshe Kantor, afirmó: "Atacar vehículos médicos de emergencia, cuyo único propósito es salvar vidas, representa una escalada especialmente perturbadora. No fue solo un ataque contra propiedad judía, sino contra un servicio humanitario del que depende toda la comunidad".
La organización también instó a las autoridades a actuar con rapidez para identificar a los responsables y garantizar la protección de las comunidades judías. "Expresamos nuestra solidaridad con Hatzola y con la comunidad judía británica", agregó Kantor.
Mientras continúa la investigación, la policía reiteró que mantiene patrullajes adicionales en la zona y canales abiertos con líderes religiosos. El caso permanece sin detenidos, pero bajo seguimiento prioritario en medio de un clima de creciente inquietud por la seguridad de las comunidades judías en Europa ▪
