Israel llega a FITUR 2026 con cifras aún modestas, pero con un relato distinto al de hace un año. El Ministerio de Turismo cerró 2025 con 1,318 millones de turistas internacionales, un número lejano a los récords prepandemia, pero que marca el inicio de una recuperación tras el impacto de la masacre del 7 de octubre y la prolongada guerra. Estados Unidos, Francia y Reino Unido lideran los mercados emisores, mientras que España aportó el años pasado 16.400 visitantes, una cifra que refleja apenas un 15-16% del volumen récord alcanzado en 2019, cuando más de 104.000 españoles viajaron a Israel.
"Estamos en fase de recuperación, y esa es la buena noticia con la que acudimos a FITUR", explica la directora de la Oficina de Turismo de Israel en España, Dolores Pérez, que insiste en que desde Semana Santa de 2025 se observa un aumento progresivo del interés, de las reservas y de los grupos organizados. "Nuestro gran reto es recuperar la credibilidad y la confianza en el destino; estos dos años han hecho mucho daño a la percepción de Israel".

Un sector que resiste y se reorganiza
El balance oficial del Ministerio de Turismo subraya que 2025 no fue solo un año de reapertura parcial, sino también de sostén estructural de la industria. Durante casi dos años, el ministerio gestionó la evacuación de más de 125.000 residentes de zonas de conflicto, alojándolos en unos 670 hoteles. La operación, que movilizó cerca de 7.000 millones de NIS (casi 2.000 millones de euros), permitió evitar el colapso del sector hotelero y preservar miles de empleos, según un comunicado.
Paralelamente, el turismo interno se consolidó como pilar de estabilidad, con más de 13 millones de pernoctaciones hoteleras hasta el tercer trimestre. El gasto medio del turista internacional aumentó hasta 1.622 dólares, frente a los 1.427 de 2024, y los niveles de satisfacción fueron especialmente altos: el 88% declaró una experiencia muy satisfactoria y el 83% recomendaría Israel como destino.
En este contexto, la identidad del visitante también está cambiando. Según una encuesta del ministerio, el porcentaje de turistas que se definen como judíos bajó del 66% en 2024 al 51% en la primera mitad de 2025, mientras que el de peregrinos aumentó del 5% al 9%. "El turismo religioso cristiano es el primer mercado que se recupera", explica Pérez. "Los sacerdotes y pastores conocen la realidad del país, tienen vínculos con Tierra Santa y son los primeros en decir: ‘Ya es el momento de viajar’".

Los grupos, inicialmente reducidos a 15 o 20 personas, están creciendo. A comienzos de 2026 ya se registran grupos de 30 a 35 viajeros, atraídos también por un factor inesperado: la ausencia de masificación. "No hay overtourism. Se puede rezar con tranquilidad, vivir los lugares de otra manera", explica la responsable turística israelí en España.
España, un mercado pequeño pero estratégico
Para Israel, el mercado español es hoy reducido en cifras, pero relevante en términos simbólicos y de potencial. En 2025, el 55% de los visitantes españoles llegó por motivos familiares o de amistad, seguido de los viajes de negocios (16%), un dato que, según Pérez, "habla muy bien de la fuerza del tejido empresarial israelí en su relación con España". De hecho, y pese a la crisis bilateral, el comercio bilateral se ha mantenido durante 2025 en torno a los 3.000 millones de dólares.
El turismo de ocio y peregrinación también ha empezado a compensar el peso tradicional del visitante judío, en un contexto marcado por la polarización y la cautela. "No es fácil convencer cuando las noticias hablan de seguridad, pero lo que funciona es el boca a boca", afirma. En ese esfuerzo, las redes sociales se han convertido en una herramienta clave: la página en español de Visit Israel alcanzó 23 millones de visualizaciones en 2025 y sumó 90.000 nuevos seguidores, con varios contenidos virales cada mes, sin inversión publicitaria, dijo Pérez.

El precio sigue siendo uno de los grandes desafíos. Israel no es un destino barato y, pese a la guerra, los paquetes turísticos han aumentado entre 200 y 250 euros respecto a 2019. "Es una cuestión de oferta y demanda en un país pequeño, con una población de nivel adquisitivo medio-alto y una oferta hotelera limitada", explica la directora de la Oficina de Turismo de Israel. El ministerio intenta paliar este déficit con incentivos: en 2025 se aprobaron subvenciones por más de 180 millones de NIS (unos 50 millones de euros) para construir 2.050 nuevas habitaciones, además de una reforma urbanística que permite hasta un 49% de uso residencial en suelos hoteleros.
FITUR como escaparate y puente
En este escenario, la presencia de Israel en FITUR adquiere un valor estratégico. Este año, el país cuenta con 30 empresas israelíes —19 receptivos y agencias, nueve cadenas y hoteles, y dos aerolíneas (El Al e Israir)— además del Ministerio de Turismo, ocupando un stand de 300 m². Es un crecimiento notable frente a las 24 empresas del año anterior.
"Venimos con más empresas, más ilusión y más ganas de retomar (el impulso del sector)", resume Pérez. Entre las novedades destaca la incorporación de Israir, que a partir de mayo de 2026 volará entre Israel y Málaga, reforzando la conexión con el sur de España, un destino especialmente atractivo para el turismo israelí, y que también servirá para alentar los viajes a Israel de turistas españoles.

Además del acto de inauguración del pabellón, la Oficina de Turismo tiene previsto otros dos actos durante FITUR. El primero es un "acto de agradecimiento y de renovación" tras estos dos últimos años. "Durante este largo período, hemos sentido el apoyo de múltiples maneras y queremos poner voz a nuestra gratitud que se materializará en las siguientes entidades religiosas y sus representates: Fr. Pedro González, Franciscano y Comisario de Tierra Santa; David Obadia, presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE); y Samuel López, Secretario del Consejo Evangélico de Madrid, indica un comunicado.
El segundo aludirá a la muestra extraordinaria que a finales de febrero inaugurará el Museo de Israel dedicada al Gran Rollo de Isaías, que permitirá contemplar en su totalidad el único manuscrito bíblico completo conservado entre los Rollos del mar Muerto. La presentación en Madrid de esa exhibición contará con la intervención del Dr. Pablo Torijano, doctor en Filología por la Universidad Complutense de Madrid y en Filosofía por la Universidad de Nueva York. El encuentro estará moderado por la directora de la Oficina Nacional Israelí de Turismo, con el apoyo de la Dra. Cayetana Johnson, experta en arqueología bíblica y judaísmo.
Y en un contexto internacional donde Israel ha afrontado intentos de boicot en distintos ámbitos, FITUR se mantiene al margen. Preguntada por Enfoque Judío, la directora de la oficina en España subrayó la actitud "acogedora y cooperadora" de IFEMA y de la organización de la feria, y explicó que "el turismo habla el idioma de los puentes, de la cordialidad y del entendimiento".
De cara a 2026, el Ministerio de Turismo se muestra abiertamente optimista. Con la reactivación de rutas aéreas, inversiones en infraestructuras, apoyo a emprendedores y el uso creciente de inteligencia artificial en marketing y planificación, Israel apuesta por consolidar la recuperación. Para el mercado español, el camino será gradual, pero el mensaje es claro: Israel vuelve a mostrarse, con prudencia, datos y la convicción de que el turismo, una vez más, puede ser un espacio de encuentro cuando ciertos políticos se inclinan por el distanciamiento ▪
