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La FCJE pretende convocar a asamblea general en la Comunidad Judía de Alicante dentro de dos o tres semanas

David Obadía reveló que la Federación ha invertido casi 370.000 euros en los últimos años en la CJAL, una comunidad con 30-40 socios.
La FCJE pretende convocar a asamblea general en la Comunidad Judía de Alicante dentro de dos o tres semanas
El presidente de la FCJE, David Obadía (Foto: Archivo)
Actualizado el 23/8/2026, 21:23 hs.

El presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), David Obadía, anunció este domingo en Alicante su intención de impulsar una nueva convocatoria electoral en la Comunidad Judía de Alicante (CJAL) en un plazo de "dos o tres semanas", después de que la Federación asumiera temporalmente la gestión de la entidad tras la suspensión de las elecciones previstas en julio por la crisis interna que enfrenta a sus miembros.

Obadía hizo un llamamiento a la conciliación y advirtió de las consecuencias que tendría una nueva ruptura para una comunidad en cuya sede y funcionamiento la FCJE ha invertido "casi 370.000 euros" a lo largo de los últimos años.

"Y si (la conciliación) no funciona pues se disolverá la comunidad y, como bien recoge el estatuto en el último punto, se venderá el local, pasará el dinero a la Federación y la comunidad de Alicante se quedará sin una sinagoga, sin un local por el que se ha luchado un montón de años", afirmó al comienzo de la reunión informativa celebrada este domingo con miembros de la CJAL.

Choque frontal en la CJAL

La intervención de Obadía se produce después de que, a finales de julio, la FCJE asumiera temporalmente las funciones de presidencia, secretaría y tesorería de la comunidad, en medio de las discrepancias surgidas durante el último proceso electoral. La situación ha derivado además en una fractura entre dos sectores y en la creación de Or Atzilut, una nueva comunidad impulsada por el ala más ortodoxo y dirigida Daniel Waknine y Aharón Franco.

Antes de la reunión, Obadía convocó hoy a Waknine y al ex presidente Armando Azubel, que también aspiraba a la presidencia de la Junta Directiva, para una reunión con ambos. Al encuentro de Alicante acudió también la secretaria general de la FCJE, Perla Salama.

Devolver la gestión a la comunidad

En su presentación, a la que siguió un debate consultivo con más de veinte miembros comunitarios, Obadía explicó que la intervención federativa no pretende convertirse en una administración permanente de la CJAL. Su objetivo, según expuso, es ordenar la situación y facilitar que los propios miembros elijan una nueva dirección conforme a los estatutos.

"Hasta que se convoque una asamblea, que se convocará a lo mejor si Dios quiere, dentro de dos o tres semanas (…) y después la idea es convocar unas elecciones limpias, transparentes, como marquen los estatutos vuestros y nosotros estamos para ayudarles en lo que haga falta", señaló.

El presidente de la FCJE insistió en que la Federación puede asumir temporalmente determinadas funciones, pero que la comunidad debe volver a contar con una dirección elegida por sus propios socios.

"La idea es (…) que se realicen unas elecciones, que se presente quien se quiera presentar libremente, que gane el mejor y que la comunidad, unida, tenga, de alguna manera, una dirección de alguien que la elija, porque nosotros no podemos estar toda la vida", dijo.

La reunión se celebró después de semanas de enfrentamiento entre los dos sectores de la CJAL. Tal y como informara en su momento Enfoque Judío, las discrepancias afectan tanto al proceso electoral como a los requisitos estatutarios y la identidad religiosa de la comunidad. Según las distintas fuentes consultadas desde julio, se produjeron también choques de carácter personal.

Alicante en el órgano decisorio de la FCJE

Tratando de buscar la reconciliación, Obadía recordó hoy que la CJAL ocupa una posición singular dentro de la estructura federativa. Explicó que, tras recientes cambios estatutarios, Alicante y Valencia tendrán representación en la Comisión Permanente de la FCJE, el órgano que, según sus palabras, constituye el núcleo resolutivo de la Federación.

En este contexto, diferenció entre las 14 comunidades de pleno derecho, que tienen voz y voto en la Federación (sólo ortodoxas), y otras asociaciones vinculadas a ella que cuentan con voz pero no con voto, en alusión a las masortíes, reformistas y la organización deportiva Maccabi.

Según su definición: "Esas son las de pleno derecho y las que tienen derecho a voz y a voto. Como tenemos asociaciones que también forman parte, pero no tienen derecho a voz. Aquí tienen derecho a voz, pero no tienen derecho a voto".

Y abundó que esta diferencia tiene consecuencias económicas, ya que las entidades que no son comunidades de pleno derecho no participan en el reparto de los recursos federativos: "(Estas comunidades) tampoco se benefician, se les ayuda, pero no se benefician de lo que hay económicamente en la Federación".

Según estadísticas de Enfoque Judío en base a datos de las propias comunidades, la FCJE representa hoy en día a menos del 30% del judaísmo en España, teniendo en cuenta la cifra de 70.000 judíos que difundió el pasado verano la propia Federación.

Casi 370.000 euros de inversión federativa

El presidente federativo subrayó en ese sentido el esfuerzo económico realizado durante años para consolidar la comunidad alicantina, que con sus 30-40 miembros es de las más pequeñas de España. En Benidorm existe otra comunidad judía que también es miembro de la FCJE, y que es anterior a la CJAL.

Según los datos que expuso la FCJE ha destinado casi 370.000 euros a la CJAL, incluyendo la ayuda para la adquisición del que es su primer local permanente, apoyo al rabino (que fue desplazado a Mallorca por discrepancias internas, según las fuentes consultadas) y otras necesidades comunitarias.

"Para que este local existiera y esté aquí tuvimos que trabajar mucho, convencer a muchísimos presidentes de otras comunidades para que al final pudieran votar para darnos un dinero importante para que se comprara este local", explicó sobre el esfuerzo federativo con la CJAL.

Y aseguró: "Eso no es fácil porque cuando te juntas con comunidades como Madrid o Barcelona, o Málaga, que son muy grandes y haces un reparto de dividendos en dinero, hablando económicamente, y dices: ‘Aquí hay 10.000 miembros y le das 150.000 (?), y te vas a Alicante y dices: ‘Bueno, hay 20 o 30 y le das 100.000, pues la gente se enfada y no quiere".

Por ello, pidió a los miembros de la CJAL que tengan en cuenta el esfuerzo realizado y eviten que las diferencias internas terminen comprometiendo la continuidad de la entidad. "La comunidad tiene que seguir abierta, tiene que seguir viva y tiene que seguir activa", reclamó.

Habrá "Altas fiestas"

El presidente de la FCJE apeló finalmente a la búsqueda de un acuerdo entre los distintos sectores. "Nosotros venimos a buscar el ‘Shalom’ (paz) y que se hagan las cosas bien, que se hagan las cosas derechas y que no nos desviemos del camino", afirmó al apelar a la ya de por sí difícil situación del judaísmo en España después de la masacre del 7 de octubre.

"Yo no pido que os vayáis y que te vengas a mi casa y yo voy a la tuya, y que nos vamos a un restaurante juntos, pero al menos aquí que se conserve ese respeto, que se conserve la tradición y que se conserve sobre todo la unión, porque somos pocos. Bastante tenemos ya ahí fuera y con lo que hemos pasado desde el 7 de octubre; lo que estamos pasando y cómo nos atacan (..), como para que entre nosotros también nos matemos y nos peleemos", señaló.

Obadía también anunció que la Federación tratará de garantizar el funcionamiento religioso de la comunidad durante las próximas Altas Fiestas (Rosh Hashaná, Yom Kipur), incluyendo la búsqueda de un rabino que pueda desplazarse a Alicante. "Lo importante es la unión", aseguró.

El objetivo inmediato de la Federación será, por tanto, encauzar la situación, preparar una nueva asamblea y devolver cuanto antes la capacidad de decisión a los socios mediante unas elecciones conforme a los estatutos