Antisemitismo

Los delitos de odio contra los judíos en EEUU registraron en 2025 su tercera cifra más alta, según el FBI

Los incidentes contra judíos representaron el 63% de los 2.408 delitos de odio por motivos religiosos registrados en todo el país.
Los delitos de odio contra los judíos en EEUU registraron en 2025 su tercera cifra más alta, según el FBI
Los "campos de odio" de las universidades americanas (Foto: Redes sociales, archivo)
Actualizado el 22/8/2026, 18:42 hs.

Los delitos de odio contra los judíos registrados en Estados Unidos descendieron en 2025 respecto al récord alcanzado un año antes, pero se mantuvieron en niveles históricamente elevados, según los últimos datos publicados por la Oficina Federal de Investigación (FBI). El año pasado fueron denunciados un total de 1.528 incidentes de delitos de odio contra judíos motivados por un único tipo de prejuicio, la tercera cifra más alta desde que existen registros.

Los incidentes contra judíos representaron además el 63% de los 2.408 delitos de odio por motivos religiosos registrados en todo el país. La cifra supone una reducción del 21,2% respecto a los 1.938 incidentes de 2024, pero mantiene a los judíos —que representan aproximadamente el 2% de la población estadounidense— como un colectivo afectado de manera desproporcionada por este tipo de delitos, según un comunicado de la Liga Antidifamación (ADL).

Los datos del FBI coinciden con la tendencia detectada por la ADL, que en su auditoría anual contabilizó 6.274 incidentes antisemitas en 2025, incluidos casos que no constituyen delitos, como actos de acoso o determinados episodios de vandalismo. La cifra supuso una caída del 33% respecto a 2024, pero fue también la tercera más elevada desde que la organización comenzó a recopilar estos datos en 1979.

Violencia, intimidación y ataques contra propiedades judías

La disminución del número total de delitos no se tradujo en la desaparición de la violencia antisemita. Las autoridades registraron 162 agresiones contra judíos durante 2025, de las que 50 fueron calificadas como agravadas y 112 como simples. Además, se contabilizaron tres delitos de asesinato y un homicidio no negligente contra víctimas judías, junto con 505 actos de intimidación.

El vandalismo y los daños a propiedades continuaron siendo, sin embargo, los delitos antisemitas más frecuentes. De los 1.685 delitos antisemitas registrados en el conjunto de las categorías analizadas por el FBI, 920 estuvieron relacionados con la destrucción, daños o vandalismo de propiedades.

La ADL destaca que sinagogas, instituciones judías y propiedades que muestran símbolos judíos continúan siendo objetivos recurrentes de este tipo de ataques.

"Detrás de cada una de estas cifras hay una persona que fue blanco de ataques simplemente por ser judía, ya fuesen vandalismo, intimidación o violencia", afirmó Jonathan Greenblatt, director ejecutivo de la ADL.

Greenblatt advirtió además contra una interpretación excesivamente optimista de la reducción registrada en 2025. "No podemos permitir que una disminución modesta, aunque positiva, en las cifras nacionales oculte la realidad de que el antisemitismo sigue siendo una de las formas de odio más persistentes y peligrosas en este país y más allá", señaló.

La advertencia se produce después de que 2025 fuera, según la ADL, el año más mortífero para los ataques antisemitas contra la diáspora judía en más de tres décadas, con 20 personas asesinadas en distintos países por el hecho de ser judías.

Más organismos aportan datos, pero persisten las lagunas

Los datos del FBI muestran también un aumento en la participación de los organismos de seguridad encargados de registrar delitos de odio. En 2025, 16.791 organismos, equivalentes al 85,9% de los inscritos en el programa de recopilación de datos, remitieron información al FBI. En 2024 habían participado 16.419, el 84,9%.

La ADL considera que esta mejora contribuye a obtener una imagen más completa del fenómeno, aunque sostiene que todavía existen lagunas en la recopilación de datos sobre delitos de odio.

"Cuando ocurre un delito de odio, el daño se extiende mucho más allá de las víctimas y transmite un mensaje de miedo a toda una comunidad", afirmó Carla Hill, vicepresidenta de Investigación y Estudios del Centro sobre Extremismo de la ADL.

Hill subrayó que estos delitos tienen consecuencias que van más allá de la víctima directa y reclamó una respuesta coordinada. "Los delitos de odio son profundamente personales, perjudiciales y traumáticos, no solamente para la persona atacada, sino para toda la comunidad", afirmó.

La ADL ha vuelto a reclamar al Congreso estadounidense la aprobación de la Ley de Mejora de la Información para Prevenir el Odio, una iniciativa bipartidista y bicameral que obligaría a los organismos de seguridad a informar de manera fiable al FBI sobre los delitos de odio para poder acceder a determinados fondos federales.

La organización sostiene que una recopilación de datos más completa permitiría identificar mejor las tendencias, dimensionar el impacto del antisemitismo y mejorar la respuesta de las autoridades