Comunidad

Or Atzilut, la nueva comunidad ortodoxa de Alicante, seguirá su camino en solitario y mira a Benidorm

La nueva comunidad considera cerrada la posibilidad de regresar a la CJAL tras la mediación del presidente de la FCJE, David Obadía, y estudia reforzar su actividad mediante una colaboración con la Comunidad Israelita de Benidorm.
Or Atzilut, la nueva comunidad ortodoxa de Alicante, seguirá su camino en solitario y mira a Benidorm
Actualizado el 24/8/2026, 23:14 hs.

Or Atzilut, la nueva comunidad judía surgida en el contexto de la crisis interna de la Comunidad Judía de Alicante (CJAL), seguirá adelante de forma independiente y fuera de la sede de la comunidad alicantina, después de que el llamamiento a la conciliación realizado este domingo por el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), David Obadía, no haya modificado su posición.

Desde Or Atzilut señalan que la reunión mantenida el domingo y las propuestas planteadas por la Federación sirvieron, precisamente, para confirmar la decisión de no regresar a la CJAL. La nueva comunidad considera que las diferencias existentes no pueden resolverse únicamente mediante declaraciones de conciliación y que, después de lo ocurrido en las últimas semanas, no existe la confianza necesaria para retomar el proyecto común.

"No. Bajo ningún concepto", es la posición expresada desde Or Atzilut al ser preguntados sobre la posibilidad de regresar a la CJAL. La decisión, según explican, es concentrarse ahora en desarrollar su propia comunidad, buscar un local y organizar su actividad religiosa y cultural.

La alternativa que había llegado a plantearse durante las conversaciones era compartir la sede de la CJAL, con Or Atzilut utilizando el espacio para determinadas actividades religiosas y colaborando también en cuestiones relacionadas con los servicios comunitarios. Esa posibilidad finalmente quedó descartada.

La nueva comunidad tiene además entre sus prioridades garantizar la celebración regular de los servicios religiosos. En este sentido, fuentes de la comunidad señalan que cuentan con un grupo estable de hombres que acuden regularmente a los servicios, aunque reconocen que la cuestión del minian constituye uno de los principales desafíos para cualquier comunidad judía pequeña.

Benidorm, una posible vía de colaboración

Ante esta situación, Or Atzilut ha comenzado a mirar hacia Benidorm, donde existe otra comunidad judía federada y anterior a la CJAL. La distancia, de unos 45 minutos, hace inviable convertirla en una solución para acudir semanalmente, pero sí prevén una fórmula de colaboración que podría incluir encuentros alternos y apoyo mutuo.

Algunos de los miembros de la nueva comunidad son también socios de la de Benidorm. El objetivo, según explican, es formalizar una colaboración que permita apoyarse mutuamente en aquellas ocasiones en las que sea necesario reunir un minian o reforzar determinadas actividades.

Las fuentes recuerdan, además, que durante años las dos comunidades alicantinas han tenido una relación limitada y consideran que existe margen para iniciar una etapa diferente basada en la cooperación. "Hemos iniciado una etapa nueva de intentar ayudarle y colaborar en la medida que se pueda y cuando se pueda", señalan.

La cuestión del minian es especialmente relevante para Or Atzilut, que emerge como alternativa ortodoxa a la CJAL.

La ruptura alicantina pone contra las cuerdas a la CJAL, una comunidad que hasta el fin de semana tenía apenas 30-40 socios, y de la que se han marchado alrededor de la mitad, según las fuentes, los más comprometidos con el minián. Además, aseguran, permanece un reducido número de hombres que, según sus cálculos, permanecerían vinculados regularmente a la entidad.

La FCJE prevé impulsar una asamblea general en las próximas dos o tres semanas, y después convocar elecciones a la máxima brevedad.

Benatar volvería a presentarse, según las fuentes

La reunión del domingo dejó también sobre la mesa una posible configuración de la futura dirección de la CJAL. Según la información del encuentro trasladada desde Orz Atzilut, la propuesta consistió en que el presidente saliente José Benatar vuelva a presentarse a las elecciones, después de que Obadía pidiera a Daniel Waknine y Armando Azubel, los dos candidatos en julio, que se apartaran del proceso para agilizar una solución.

La propuesta, según las fuentes consultadas, pasaba por evitar la repetición del enfrentamiento entre los dos sectores y favorecer una candidatura de consenso. Desde la nueva comunidad sostienen que esa fórmula no modificará la realidad y, de ahí, su decisión definitiva de abandonar.

El problema inmediato para la comunidad alicantina será, por tanto, determinar quiénes concurrirán finalmente a las elecciones y con qué número de socios contará la entidad.

La cuestión del quórum y de la capacidad real de la CJAL para mantener una estructura comunitaria estable adquiere especial importancia después de la salida de este grupo. La propia FCJE, que ha invertido 370.000 euros en la CJAL en los últimos años, había advertido el domingo de que, si no era posible alcanzar una solución, la comunidad podría llegar a disolverse y su sede ser vendida conforme a los estatutos.

Antes de la reunión con Obadía, Enfoque Judío ofreció en dos ocasiones a Azubel la posibilidad de realizar una entrevista para conocer su posición sobre la crisis. En ambas ocasiones declinó la propuesta, señalando que hablaría cuando lo considerase apropiado.

Ahora, desde Or Atzilut aseguran que su prioridad ya no es disputar la dirección de la CJAL ni compartir sinagoga, sino construir una nueva comunidad en sí misma. Entre sus planes figuran actividades religiosas, culturales y de promoción comunitaria, así como la búsqueda de un espacio propio. La colaboración con Benidorm aparece como una de las primeras vías para reforzar esa nueva etapa y tener una sinagoga alternativa hasta buscar soluciones permanentes.

"Ahora estamos en la calle, pero tenemos que pensar qué podemos hacer", resumen desde Or Atzilut. La fractura de la comunidad alicantina entra así en una nueva fase: la FCJE prepara elecciones para devolver la gestión a los socios de la CJAL, mientras Or Atzilut da por cerrada su etapa dentro de la entidad y comienza a organizar su futuro al margen de ella