A casi tres años del ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023, el antisemitismo en internet continúa muy por encima de los niveles previos al conflicto y encuentra en el mundo hispanohablante uno de sus principales focos de expansión. España encabeza la lista de países con mayor volumen de contenido antisemita detectado en redes sociales y plataformas digitales, según un nuevo informe del Observatorio Web difundido por el diario israelí The Jerusalem Post.
El estudio, titulado Online Antisemitism 2025 y elaborado por el Observatorio Web en colaboración con el Congreso Judío Latinoamericano, el Congreso Judío Mundial y otras organizaciones de la región, concluye que "el conflicto en Oriente Medio no creó el fenómeno del antisemitismo en línea, sino que intensificó tendencias que ya existían y elevó el umbral de tolerancia social hacia los discursos hostiles".
La investigación analizó más de 118 millones de publicaciones, comentarios y contenidos digitales, principalmente en español.
Los datos muestran que la plataforma donde el antisemitismo alcanza sus niveles más elevados es X, donde el 20,68% del contenido monitoreado fue clasificado como antisemita. Le siguen los comentarios en medios digitales y Facebook, consolidando un ecosistema en el que los discursos de odio contra los judíos mantienen una presencia sostenida incluso después de la reducción de las hostilidades en Gaza.
Entre los países analizados, España registró la mayor cantidad de contenido antisemita, seguida por Uruguay, Colombia y México. El informe no solo destaca el volumen del fenómeno, sino también su persistencia, ya que las reducciones observadas tras el alto el fuego de 2025 no fueron suficientes para regresar a los niveles anteriores al 7 de octubre, según el Jerusalem Post.
Redes sociales y medios digitales, los principales focos
El análisis revela diferencias significativas entre plataformas. Mientras que X concentra la proporción más alta de mensajes antisemitas, Facebook alcanzó en 2025 su peor registro histórico desde que comenzaron las mediciones. Allí, el 14,98% de los comentarios analizados fue catalogado como antisemita.
Tras el alto el fuego, Facebook experimentó una disminución de algo más de tres puntos porcentuales en este tipo de contenidos y una caída cercana al 50% en el volumen diario de mensajes de odio. Una tendencia similar se observó en X. Sin embargo, los investigadores subrayan que el descenso no implica una normalización del entorno digital.
Los comentarios publicados en sitios de noticias digitales ocuparon el segundo lugar en incidencia, con un 15,16% de mensajes antisemitas. Según el informe, el fenómeno está estrechamente ligado a la cobertura internacional: más del 70% de los comentarios antisemitas aparecieron en artículos relacionados con Israel, especialmente aquellos vinculados a la guerra entre Israel y Hamás.
En este apartado, Uruguay destacó por registrar la proporción más elevada de comentarios antisemitas en medios digitales. Aunque el volumen total era relativamente bajo, más de una cuarta parte de los mensajes analizados contenían expresiones de odio contra los judíos.
Entre los medios señalados por presentar niveles superiores a la media regional figuran Montevideo Portal, en Uruguay; Metrópoles, en Brasil; BioBio, en Chile; y Subrayado, también en Uruguay, según el citado medio. El caso de Montevideo Portal resulta especialmente llamativo, ya que, por quinto año consecutivo, aparece como el medio con el mayor porcentaje de comentarios antisemitas dirigidos contra los judíos.
Desinformación, algoritmos y normalización del odio
El estudio también examinó otras plataformas digitales. En YouTube, el comportamiento fue desigual. Los comentarios publicados bajo los videos registraron un nivel de antisemitismo del 11,58%, inferior al de X, Facebook y los medios digitales, aunque todavía considerado significativo por los investigadores.
Tras el fin del conflicto, la presencia de mensajes antisemitas en los comentarios de YouTube disminuyó de forma notable y cayó por debajo de la media anual durante noviembre y diciembre. Sin embargo, en los resultados de búsqueda de la plataforma se observó un ligero incremento de contenidos antisemitas después del alto el fuego.
Por el contrario, Google presentó los niveles más bajos de antisemitismo de todo el estudio, con una media anual del 3,92%. El informe señala que el buscador mantiene patrones más estables y menos dependientes de la interacción inmediata característica de las redes sociales, aunque tampoco permanece completamente ajeno a la influencia de los acontecimientos en Oriente Medio.
Más allá de las cifras, los autores advierten sobre el papel creciente de la desinformación y de las cuentas automatizadas en la propagación del odio. Según el documento, la rápida circulación de noticias falsas y teorías conspirativas ha transformado las redes sociales en auténticos campos de batalla algorítmicos, donde los contenidos extremistas pueden amplificarse con gran velocidad.
El informe alerta de que el antisemitismo contemporáneo ya no depende necesariamente de acontecimientos concretos para manifestarse. "El antisemitismo moderno es ahora una narrativa que ya no necesita hechos específicos para expresarse; se ha normalizado como parte del entorno digital", sostienen los investigadores. En la misma línea, añaden que "dentro de este sistema, los judíos son expulsados de la categoría de semejantes y transformados en objetos de consumo ideológico".
La conclusión de los autores es inquietante: aunque la intensidad del conflicto en Oriente Medio influye en los picos de actividad, el antisemitismo digital ha adquirido una dinámica propia. Lejos de desaparecer con el descenso de las tensiones militares, permanece arraigado en las estructuras de comunicación en línea y continúa encontrando en las plataformas más abiertas, virales e inmediatas el terreno ideal para su expansión ▪
