La reivindicación del retorno de los Benei Anusim marcó la primera jornada del XIV Congreso Internacional Sefardí de Zamora, que hizo un llamamiento a revisar las dificultades que aún afrontan miles de descendientes de judíos sefardíes para poder reincorporarse, cinco siglos después, al pueblo judío.
"Estamos hablando de gente que siente que son descendientes de judíos (…), que no se les puede tratar como a un converso normal, porque todos sabemos que el judaísmo tiene que rechazar al converso. Pero es que si esa persona, si esa alma es judía, tú estás haciendo un pecado muy grande como rabino rechazando a esa persona y, si tienes la duda, no tienes derecho de hacerlo". Con esa reflexión, el genealogista Abraham García Torres, sevillano afincado en Jerusalén, resumió una de las ideas que marcó la apertura del Congreso zamorano: la necesidad de distinguir entre quienes se acercan al judaísmo por conversión y quienes buscan regresar a una identidad perdida durante siglos de persecución.
La cuestión, lejos de ser meramente religiosa, abrió un intenso debate sobre memoria, identidad y las políticas del Estado de Israel y de las instancias religiosas hacia los descendientes de los antiguos conversos.
El congreso, organizado por el Centro Isaac Campantón bajo el lema "Transmisión, recuperación y conservación del legado judío en España, Portugal e Iberoamérica en el siglo XXI", coincide además con el 40.º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel, una efeméride que sirvió de marco para reflexionar no solo sobre el pasado compartido entre ambos países, sino también sobre los desafíos presentes del mundo sefardí.

La sesión inaugural estuvo precedida por un homenaje a tres figuras fundamentales para la recuperación del patrimonio judío zamorano: Herminio Ramos, Alfonso Ramos de Castro y Leandro Rodríguez, investigadores cuya labor fue recordada por Jesús Jambrina, director del congreso. Jambrina subrayó que el trabajo desarrollado desde 2013 por el Centro Campantón se apoya sobre décadas de investigación previa y recordó que fue precisamente Zamora la sede del primer congreso dedicado al legado judío celebrado en la España democrática, en 1981.
El regreso de los hijos de Sefarad
El eje de la primera jornada giró alrededor de los Benei Anusim, descendientes de los judíos obligados a convertirse al cristianismo antes y durante la Expulsión de 1492 que intentan recuperar la identidad judía de sus ancestros tanto en España como en América Latina.
La proyección del documental En los pasos de Abraham (2010), del cineasta mexicano-israelí Daniel Goldberg Lerner, abrió el debate mostrando la historia de varias familias de Veracruz que emprendieron un complejo camino hacia el judaísmo ortodoxo y, posteriormente, hacia Israel. La película, seguida de un prolongado coloquio con el director, volvió a despertar el interés del público al retratar no solo las dificultades religiosas y burocráticas del proceso, sino también el enorme impacto humano que supone reconstruir una identidad, en unos casos perdida hace siglos y, en otros, como el de los protagonistas del documental, asumida desde cero.
Goldberg explicó que el proyecto nació mientras investigaba la inmigración judía a México para un documental anterior sobre la historia de su propia familia. Aquella investigación le llevó a descubrir el fenómeno de los criptojudíos mexicanos y, posteriormente, a conocer a Shulamith Halevy, una de las grandes especialistas en el mundo de los anusim.
"Había dos historias diferentes: una era la búsqueda de las raíces; la otra, el deseo de incorporarse al pueblo judío. Por eso terminamos haciendo dos películas", explicó el director al diferenciar entre ambos fenómenos sociales.
El realizador reconoció además que el rodaje transformó también su propia relación con el judaísmo. "Aprendí a valorar la riqueza espiritual del judaísmo y eso enriqueció nuestra vida familiar", afirmó al recordar cómo aquella experiencia le llevó, junto a su familia, a adoptar una práctica religiosa mucho más cercana a la tradición.
Más allá de la genealogía
Si el documental mostró el aspecto humano de la conversión al judaísmo, la intervención de García Torres aportó la dimensión histórica y documental de un fenómeno paralelo que va cobrando fuerza en los últimos años: el "retorno" de los benei anusim. Sus antepasados se entremezclaron con la sociedad hispana de la época, sobre todo, a partir de 1.391 y muchos deciden retornar tras descubrir algún indicio concreto de esa identidad. Otros, incluso ninguna pruebas ni indicio.
El investigador relató cómo, en su caso, un aparente detalle —que varias personas le preguntaran repetidamente si era judío durante un doctorado que hacía en los Países Bajos— terminó conduciéndole a una investigación genealógica que le permitió reconstruir su línea materna hasta el siglo XV. Ese proceso desembocó años después en su propia conversión y aliyá (emigración a Israel) y en una intensa labor de investigación desde Jerusalén.

Actualmente dirige una empresa especializada en genealogía sefardí y acaba de publicar una obra que reúne más de 30.000 apellidos documentados con presencia en fuentes relacionadas con la Inquisición, fruto de una década de investigación en archivos españoles, portugueses e iberoamericanos.
Sin embargo, insistió en que el verdadero objetivo del libro no es identificar "apellidos judíos", sino ofrecer herramientas documentales a quienes desean reconstruir su historia familiar. "No existen apellidos judíos; existen genealogías que permiten demostrar un origen", explicó ante los asistentes.
Pero su intervención fue mucho más allá de la investigación documental.
Una legislación más receptiva
La parte más intensa de su conferencia llegó cuando defendió públicamente la necesidad de que Israel revise el tratamiento que da a los descendientes de conversos.
García Torres diferenció claramente entre una conversión convencional, que abraza el judaísmo sin relación con el pasado, y el caso de quienes conservan indicios documentales o genealógicos de ascendencia judía.
Según explicó, numerosas organizaciones israelíes trabajan ya para que el Estado reconozca la especificidad del fenómeno Benei Anusim y facilite procedimientos distintos de los aplicados a quienes simplemente desean convertirse al judaísmo. "No se les puede tratar igual que a un converso cualquiera", sostuvo.

El genealogista denunció también el enorme desconocimiento existente en Israel sobre la historia de la Inquisición y sus consecuencias. A su juicio, mientras la memoria del Holocausto ocupa un lugar central en la educación israelí, el drama de los conversos apenas forma parte del imaginario colectivo del país.
"¿Dónde está el museo de la Inquisición en Israel?", preguntó durante su intervención, reclamando además una mayor implicación de las instituciones israelíes en la preservación y digitalización de los archivos inquisitoriales de la época, de los que él ha rescatado los apellidos.
El investigador anunció igualmente que distintas organizaciones trabajan ya en la preparación de un gran encuentro internacional previsto para 2027, coincidiendo con el centenario de la llamada Takkanah (decisión, fallo, normativa) que restringió durante décadas determinados procesos de conversión en comunidades sefardíes por el continente americano.
Aprobada durante 1927 y aplicado a partir de 1928 se trata es un decreto rabínico fundamental, establecido principalmente en Sudamérica y Norteamérica (como Argentina y Estados Unidos), por el cual las comunidades judías ortodoxas —especialmente de origen sirio— prohibieron totalmente realizar o aceptar conversiones al judaísmo dentro de su congregación.
Una memoria que mira al futuro
El debate posterior confirmó que el fenómeno Benei Anusim sigue generando profundas reflexiones dentro del mundo judío.
Las preguntas del público, procedente de diversos países, entre ellos Estados Unidos e Israel, abordaron cuestiones tan diversas como la dificultad de los procesos de conversión, la integración de los nuevos inmigrantes en Israel, el reconocimiento de la genealogía frente a la conversión religiosa y el papel que deberían desempeñar tanto las comunidades judías como las instituciones israelíes.
El propio Goldberg reconoció que muchas de las dificultades reflejadas en su documental continúan vigentes, aunque destacó también la existencia de sectores del judaísmo israelí que trabajan para facilitar la integración de quienes desean "regresar" o incorporarse al pueblo judío.
La jornada incluyó asimismo un mensaje en vídeo del israelí Abraham Haim, uno de los más reconocidos académicos en el ámbito de las relaciones entre España e Israel, quien recordó que aquellas cuatro décadas de vínculos institucionales representan también un proceso de reencuentro entre dos pueblos marcados por una historia común.
Con esa mirada puesta simultáneamente en el pasado y en el futuro, el Congreso Sefardí de Zamora abrió una edición en la que la recuperación de la memoria dejó de ser únicamente una cuestión académica para convertirse también en un debate plenamente contemporáneo sobre identidad, pertenencia y el lugar que los descendientes de Sefarad ocupan hoy dentro del pueblo judío.

La memoria sefardí toma el relevo
La segunda jornada del congreso estará dedicada a los retos de la comprensión de la historia y la recuperación de la memoria sefardí, con un programa que abordará la divulgación digital del legado judío, el papel de la mujer sefardí como transmisora de la lengua y la identidad, la labor de Radio Sefarad como herramienta de comunicación, el testimonio literario del mundo sefardí y la construcción de la memoria a partir del patrimonio histórico. También habrá espacio para analizar la relación de los sefardíes con la Shoá y el régimen franquista, así como la presentación de nuevas investigaciones y publicaciones sobre la historia judía en España.
El viernes, en su última jornada, el congreso centrará su atención en la vigencia del legado de Sefarad en el siglo XXI, con ponencias sobre el judeoespañol, la aplicación de la inteligencia artificial al ladino, la memoria de familias sefardíes, los hallazgos arqueológicos de la Zamora medieval y diversos proyectos de recuperación del patrimonio judío en la frontera hispano-portuguesa.
La jornada concluirá con las conclusiones del encuentro y dará paso a la tradicional cena de Shabat, acompañada de una degustación de vino casher y un concierto de canciones sefardíes, poniendo el broche cultural a esta decimocuarta edición del Congreso Internacional Sefardí ▪
