EJA - Conferencia Anual de Líderes Judíos

Europa ante una prueba decisiva: proteger a sus comunidades judías del antisemitismo o fallarse a sí misma

Así lo advirtió el comisario europeo Oliver Várhelyi, sintetizando el tono general de un encuentro atravesado por diagnósticos reiterados desde el 7-O y la exigencia de respuestas concretas urgentes.
Europa ante una prueba decisiva: proteger a sus comunidades judías del antisemitismo o fallarse a sí misma
Sesión inaugural este miércoles, en Bruselas, de la Conferencia Anual de la EJA para Líderes Judíos (Foto: Enfoque Judío)
Actualizado el 15/4/2026, 15:31 hs.
Elías L. Benarroch

La Conferencia Anual de la European Jewish Association (EJA) en Bruselas se desarrolla bajo una premisa tan urgente como estructural: el futuro de las comunidades judías en Europa ya no puede depender de los cambios políticos ni de prioridades coyunturales. En un contexto de creciente antisemitismo y tras el impacto del 7 de octubre, líderes comunitarios y autoridades europeas coincidieron en que el continente enfrenta una encrucijada decisiva entre garantizar la seguridad judía o comprometer sus propios valores democráticos.

"Si Europa no logra proteger a esta minoría judía, entonces Europa falla consigo misma", advirtió el comisario europeo Oliver Várhelyi, sintetizando el tono general de un encuentro inaugural atravesado por diagnósticos reiterados y la exigencia de respuestas concretas.

En la conferencia de este año tomará parte, como ya hizo el año pasado en Madrid, la presidenta de la Comunidad Judía de Madrid (CJM), Estrella Bengio, quien hablará en un panel sobre "¿Cómo hacer el trabajo? Diálogo con dirigentes judíos", compartiendo panel con líderes comunitarios de Amsterdam, Manchester, Estocolmo y Dublín.

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La presidenta de la Comunidad Judía de Madrid, Estrella Bengio, durante la Conferencia de la EJA en Bruselas (Foto: Enfoque Judío)

Exigencia de cambios estructurales

La cita en la capital belga —que estuvo cerca de cancelarse a raíz de la guerra con Irán— reúne a más de cien dirigentes judíos y expertos en un escenario marcado por tensiones crecientes, pero también por la búsqueda de soluciones estructurales. La propuesta más contundente surgida en este marco es avanzar hacia un estatus especial de minoría protegida para los judíos europeos, una iniciativa destinada a blindar sus derechos más allá de los cambios de gobierno.

El rabino Menachem Margolin, presidente de la EJA, fue quien impulsó con mayor claridad esta idea en la apertura del encuentro. Su intervención partió de una preocupación concreta: la incertidumbre constante que enfrentan las comunidades ante cada transición política. "¿Cómo puede alguien construir un futuro cuando todo a su alrededor sigue cambiando?", planteó, aludiendo a la fragilidad de políticas que dependen del poder de turno.

En ese sentido, cuestionó la repetición de diagnósticos sin avances reales. Año tras año, sostuvo, se registran más ataques, mayor necesidad de seguridad y una sensación creciente de inseguridad. "Estoy más que un poco enojado de tener que decir estas palabras una y otra vez", afirmó, evidenciando el desgaste acumulado.

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Menachem Margolin, presidente de la EJA, en la sesión inaugural de la Conferencia Anual de Líderes Judíos (Foto: EJA)

El planteo de Margolin apunta a transformar esa lógica. La propuesta de un estatus protegido busca establecer una realidad en la que la seguridad y el desarrollo de la vida judía estén garantizados en la ley, la política y la práctica, sin depender de mayorías circunstanciales. Se trata, según explicó, de construir un futuro "no negociable".

Metsola: "No hay lugar para el antisemitismo en Europa"

La iniciativa surge en un contexto donde el antisemitismo no solo persiste, sino que se intensifica en distintos ámbitos. Así lo describió también la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, quien advirtió -en un mensaje grabado- sobre ataques a sinagogas, escuelas y familias judías, así como sobre la expansión de discursos de odio en el espacio público.

"No hay lugar para el antisemitismo en Europa, ni en nuestras calles, ni en internet, ni disfrazado de otra cosa", afirmó, subrayando que cada uno de estos episodios constituye "un asalto a todo lo que Europa representa".

Metsola vinculó este presente con la historia compartida entre Europa y el pueblo judío, definida por pérdidas profundas pero también por reconstrucción y resiliencia. Sin embargo, advirtió que ese legado no garantiza el futuro. La reaparición de teorías conspirativas, la distorsión de hechos históricos y la legitimación de discursos antisemitas incluso entre nuevas generaciones obligan, según dijo, a redoblar esfuerzos.

Roberta Metzola presidenta del Parlamento Europeo
Roberta Metzola, presidenta del Parlamento Europeo (Foto: Enfoque Judío)

Su visita a Israel, pocos días después de la masacre del 7 de octubre, reforzó esa perspectiva. Allí, relató, observó una combinación de dolor, enojo y determinación. "Lo que nunca olvidaré fue la mezcla de dolor y optimismo, la certeza de que, pese a la oscuridad, la luz prevalecería", señaló, utilizando esa imagen como referencia para el desafío actual en Europa.

Una amenaza transversal que interpela a las democracias europeas

El diagnóstico fue reforzado por Várhelyi, quien describió un aumento de incidentes antisemitas en calles, universidades, redes sociales y en el debate público en general. Según explicó, estos fenómenos no son aislados, sino parte de un problema más amplio que incluye la relativización del Holocausto y la circulación de narrativas conspirativas.

"El antisemitismo no tiene lugar en Europa. El odio, la violencia y la glorificación del terrorismo no tienen lugar en Europa, en ninguna parte", sostuvo, insistiendo en la necesidad de una respuesta firme.

EJA Oliver Varhelyi comisario de la UE
Oliver Várhelyi, comisario de la UE (Foto: EJA)

Para el comisario, la cuestión trasciende a las comunidades judías y se convierte en un test para el conjunto del sistema democrático europeo. La capacidad de proteger a esta minoría, afirmó, es un indicador directo de la solidez de los valores que Europa dice representar.

En esa línea, destacó la importancia de garantizar condiciones concretas para la vida judía: seguridad, libertad religiosa y respeto por las tradiciones. La protección de prácticas como la circuncisión o los rituales religiosos fue presentada como parte integral de ese compromiso.

El mensaje fue claro: la defensa de la vida judía no es solo una cuestión comunitaria, sino un componente esencial de la identidad europea.

De la incertidumbre política a la búsqueda de garantías permanentes

Uno de los ejes más fuertes del encuentro inaugural giró en torno a la inestabilidad política y su impacto en las comunidades. Margolin lo expresó con claridad al señalar que los cambios de gobierno generan dudas sobre la continuidad de políticas clave: financiamiento para escuelas, medidas de seguridad o posicionamientos frente a Israel.

Este escenario, subrayó, no es exclusivo de un país, sino que puede repetirse en cualquier punto del continente. De allí la insistencia en avanzar hacia un marco que garantice estabilidad a largo plazo.

"Queremos un futuro que esté en nuestras manos y no en las de otros", afirmó, sintetizando el espíritu de la propuesta de estatus protegido.

EJA Conferencia Anual Bruselas 2026
Conferencia Anual de la EJA, Bruselas 2026 (Foto: Enfoque Judío)

La agenda de la conferencia refleja esta preocupación. Bajo el eje "Intifada Global: "Comunidades judías en la primera línea", se abordan temas como la percepción de abandono tras el 7 de octubre, el rol de los gobiernos nacionales y la eficacia de las estrategias contra el antisemitismo.

Uno de los interrogantes más significativos —"¿Tienes miedo de ser judío en público en 2026?"— resume el clima que atraviesa a muchas comunidades. En paralelo, los debates buscan traducirse en recomendaciones concretas y en una eventual votación sobre la necesidad de avanzar en el estatus de protección especial.

La estructura del encuentro evidencia un intento de pasar de la reflexión a la acción, con un enfoque centrado en resultados tangibles.

La conferencia, que durará hasta mañana miércoles, se celebraba este miércoles bajo la consigna que atravesó los discursos y volvió a hacerse explícita en palabras de Margolin: "Es momento de arremangarse y ponerse a trabajar". En una Europa enfrentada a sus propias contradicciones, la conferencia deja planteado un desafío ineludible: garantizar la seguridad y el futuro de sus comunidades judías o arriesgar la coherencia de su propio proyecto democrático ▪