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Israel expulsa a España del Centro de Coordinación para Gaza por su "obsesión anti-israelí": Duro mensaje de Netanyahu a Sánchez

Netanyahu: “Quienes atacan al Estado de Israel en lugar de a los regímenes terroristas no serán nuestros socios en lo que respecta al futuro de la región”.
Israel expulsa a España del Centro de Coordinación para Gaza por su "obsesión anti-israelí": Duro mensaje de Netanyahu a Sánchez
El primer ministro israelí, Biniamín Netanyahu, durante su declaración este viernes sobre la expulsión de España del CMCC (Foto: Impresión de pantalla)
Actualizado el 12/4/2026, 21:43 hs.

Israel ha expulsado hoy a España del Centro de Coordinación Civil y Militar para Gaza (CMCC, por sus siglas en inglés), con sede en Kiriat Gat, encargado de supervisar la situación en la franja, gestionar el ingreso de la ayuda humanitaria y de preparar el futuro de la franja aún controlada por Hamás. La decisión fue adoptada en coordinación con EEUU, que creó el centro dentro de sus planes de paz para la franja, y fue comunicada al Gobierno español.

En declaraciones iniciales el ministro israelí de Exteriores, Guideón Saar, explicó que la la decisión se debe "a la obsesión anti-israelí del Gobierno de Pedro Sánchez" y por "haber causado un daño grave a los intereses de Israel, y de EEUU, incluido el último período de la guerra en Irán".

Mensaje rotundo de Netanyahu

Pero ha sido el primer ministro Biniamín Netanyahu quien ha asumido la entera responsabilidad de la decisión, y en un mensaje de advertencia al presidente Pedro Sánchez le asegura que Israel no permanecerá impasible frente a aquellos que "atacan a Israel".

En una declaración oficial, Netanyahu afirmó: "Israel no permanecerá en silencio frente a quienes nos atacan", al tiempo que acusó a España de haber difamado a las Fuerzas de Defensa de Israel, a las que definió como "los soldados del Ejército más moral del mundo".

El jefe de Gobierno israelí explicó que, como consecuencia de esa postura, ordenó retirar a los representantes españoles del mecanismo internacional en Kiryat Gat. "Hoy he dado instrucciones de retirar a los representantes de España del centro de coordinación en Kiryat Gat, después de que España haya elegido reiteradamente posicionarse contra Israel", sostuvo.

En su mensaje, Netanyahu dejó en claro que la medida no es solo administrativa, sino que responde a una definición política más amplia sobre los aliados de Israel en el actual escenario geopolítico: "Quienes atacan al Estado de Israel en lugar de a los regímenes terroristas no serán nuestros socios en lo que respecta al futuro de la región", afirmó, en una referencia directa a la postura adoptada por Madrid en relación con Irán y los conflictos en Medio Oriente.

El primer ministro también rechazó lo que calificó como una actitud de doble estándar por parte del Gobierno español y endureció aún más el tono al advertir sobre posibles consecuencias.

"No estoy dispuesto a tolerar esta hipocresía y hostilidad", señaló, antes de añadir: "No tengo intención de permitir que ningún país lleve a cabo una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato".

Un nuevo punto de quiebre

La decisión marca un nuevo punto de quiebre en la relación bilateral. El CMCC fue creado en el marco del plan de paz para Gaza impulsado por Donald Trump, y España ha sido expulsada en medio de acusaciones cruzadas y tensiones por la guerra con Irán y el frente en Líbano. La crisis bilateral, no obstante, se originó hace más de dos años cuando Sánchez comenzó su crítica desenfrenada contra Israel, en el contexto de la guerra en Gaza, para satisfacer necesidades políticas internas, según distintos expertos.

El ministro Saar sostuvo que "el Gobierno de Sánchez tiene un sesgo antiisraelí tan evidente que ha perdido toda capacidad de ser un actor útil en la implementación del plan de paz del presidente Trump y en el centro CMCC", informó el medio israelí.

La exclusión de España del mecanismo instalado en Kiryat Gat fue decidida por el propio Netanyahu junto a Saar, en un contexto en el que los canales tradicionales de diálogo bilateral han sido reemplazados, según fuentes oficiales, por intercambios públicos y mensajes en redes sociales.

Escalada diplomática y decisiones cruzadas

La crisis se intensificó en los últimos días tras una serie de decisiones del Gobierno español vinculadas al conflicto regional. La semana pasada, la ministra de Defensa de España anunció el cierre del espacio aéreo a aviones estadounidenses involucrados en ataques contra Irán, lo que obligó a las aeronaves a modificar sus rutas hacia Medio Oriente.

Esta medida se produjo después de que Madrid ya hubiera rechazado permitir el uso de dos bases militares estadounidenses en el sur del país para operaciones vinculadas a esos ataques, en una decisión que generó malestar en Washington. El propio Donald Trump reaccionó con indignación y llegó a amenazar con cortar vínculos comerciales con España.

El cierre del espacio aéreo representó, en términos diplomáticos y operativos, un paso adicional en la postura española frente al conflicto, en un momento en que Estados Unidos e Israel coordinaban acciones militares contra Irán.

En paralelo, el presidente Sánchez se consolidó como una de las voces más críticas dentro de Europa respecto a la guerra en Irán y Líbano. Sobre los ataques, afirmó que habían sido "imprudentes e ilegales", y acusó tanto a Washington como a Jerusalén de actuar sin respaldo jurídico ni objetivos definidos.

Además, cuestionó directamente al primer ministro israelí al señalar que "quiere causar a Líbano el mismo nivel de daño y destrucción" que, según su visión, Israel provocó en la Franja de Gaza.

Reapertura en Irán y acusaciones directas

El deterioro de las relaciones se profundizó aún más con la decisión del Gobierno español de reabrir su embajada en Teherán, en el marco de una tregua temporal entre Irán y Estados Unidos. El anuncio fue realizado por el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, quien explicó que se trata de una apuesta por la diplomacia en un contexto internacional convulsionado.

Albares sostuvo que "en un mundo al que vuelve la guerra, España está con la paz y la diplomacia", y defendió el diálogo como herramienta central para alcanzar acuerdos y proteger vidas.

Sin embargo, la reacción israelí fue inmediata. Saar acusó públicamente a España de actuar alineada con el régimen iraní, afirmando en redes sociales: "El régimen terrorista iraní vuelve a ejecutar a sus propios ciudadanos: manifestantes y opositores políticos. España reabre su embajada en Teherán. Van de la mano. Sin pudor. Para vergüenza eterna".

Las declaraciones reflejan el nivel de confrontación alcanzado, en el que las críticas ya no se limitan a decisiones políticas concretas, sino que incluyen cuestionamientos directos sobre el posicionamiento estratégico de cada país.

En este contexto, Sánchez también acusó a Estados Unidos e Israel de haber lanzado su ofensiva contra Irán pese a contar con un posible acuerdo nuclear, señalando que fue rechazado "sin explicación, sin advertir a sus aliados, sin respaldo legal y sin objetivos definidos". Asimismo, puso en duda la inminencia de la amenaza iraní al afirmar que altos funcionarios de seguridad estadounidenses habían indicado que "Irán no representa una amenaza inmediata para Occidente".

Un vínculo en su punto más crítico

La exclusión de España del CMCC se inscribe en un deterioro sostenido de las relaciones bilaterales, que se ha acelerado en el contexto de la guerra en múltiples frentes en Medio Oriente. En los últimos días, Sánchez incluso solicitó a la Unión Europea la suspensión del acuerdo de asociación con Israel tras los bombardeos en Líbano.

En ese marco, el mandatario español afirmó que "el desprecio por la vida y el derecho internacional es intolerable", en referencia a las operaciones israelíes contra Hezbolá, que incluyeron acciones aéreas y terrestres en el sur libanés.

Las tensiones también se producen en un escenario geopolítico más amplio, marcado por el alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, las operaciones israelíes en Líbano y las disputas sobre la legalidad y legitimidad de las acciones militares en la región.

Mientras tanto, desde Jerusalén consideran que la postura del Gobierno español no solo afecta la relación bilateral, sino también la coordinación con aliados clave en un momento de alta sensibilidad estratégica.

La decisión de excluir a España del centro de coordinación en Kiryat Gat, según indicaron fuentes diplomáticas, ya fue comunicada oficialmente a Madrid y previamente informada a Estados Unidos, lo que refuerza su carácter político y operativo dentro del esquema del plan impulsado por Trump para Gaza ▪