Judaísmo

La Knéset frena una ley que daba exclusividad al Rabinato de Israel para las conversiones al judaísmo

La Knéset rechazó por amplia mayoría el proyecto “¿Quién es judío?” impulsado por el diputado Avi Maoz, que buscaba limitar el registro como judío a conversiones reconocidas por los tribunales rabínicos. El Likud votó en contra.
La Knéset frena una ley que daba exclusividad al Rabinato de Israel para las conversiones al judaísmo
Ilustración (Foto: Redes)
Actualizado el 9/2/2026, 12:53 hs.

La Knéset rechazó este miércoles, en votación preliminar, el proyecto de ley conocido como "¿Quién es judío?", presentado por el diputado Avi Maoz (partido Noam), que pretendía establecer que el registro oficial como judío en el padrón poblacional de Israel se realizara exclusivamente sobre la base de conversiones reconocidas por los tribunales rabínicos estatales. La iniciativa fue derrotada por 60 votos en contra y 15 a favor.

La propuesta surgió como respuesta a la decisión de 2021 del Alto Tribunal de Justicia, una suerte de corte constitucional en Israel conocido por su acrónimo  hebreo Bagatz, que ordenó reconocer, a efectos de la Ley del Retorno, las conversiones reformistas y conservadoras realizadas en Israel. El fallo se apoyó en la redacción del artículo 4A de la ley, que define como judío a "quien haya nacido de madre judía o se haya convertido y no pertenezca a otra religión", sin especificar la corriente del proceso de conversión.

En la votación, los diputados del Likud se pronunciaron en contra del proyecto. En cambio, Shas y Judaísmo Unido de la Torá votaron a favor. Los diputados de Sionismo Religioso y Otzma Yehudit no participaron.

Una iniciativa para eludir al Bagatz

El proyecto de Maoz buscaba evitar una reforma directa de la Ley del Retorno, considerada políticamente más sensible, y en su lugar modificar la Ley del Registro Poblacional, con el objetivo de anular en la práctica el fallo del Tribunal Supremo mediante legislación ordinaria.

Antes de la votación, el presidente del tribunal rabínico de Jabad, el rabino Itzjak Yeruslavski, se dirigió al ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, para solicitar su apoyo a la iniciativa. Pese a ese llamamiento, los miembros de sus respectivos partidos no respaldaron el proyecto en el pleno. Un cambio de esta naturaleza tendría una repercusión directa entre Israel y la diáspora judía.

Tras el rechazo, Maoz anunció su intención de seguir promoviendo la iniciativa en el ámbito público y parlamentario, y sostuvo que la votación no pone fin al debate sobre la definición de la identidad judía del Estado.

En un comunicado posterior, el diputado calificó la derrota como "una oportunidad histórica perdida" y afirmó que "la lucha por la identidad judía del Estado de Israel continuará tanto en la arena pública como en la parlamentaria".

Críticas internas en la coalición

El rechazo del proyecto generó tensiones dentro de la coalición gubernamental. Fuentes de la coalición citadas por medios locales expresaron críticas directas a Maoz por haber impulsado la votación sin contar con una mayoría asegurada. "Desde la oposición, Maoz llevó la ley al pleno cuando no había mayoría. Es un movimiento que daña la propuesta, porque ahora queda automáticamente postergada por seis meses", señalaron.

Según esas mismas fuentes, la iniciativa contradijo la postura de rabinos de Jabad que habían indicado que el proyecto debía avanzarse solo cuando existieran los apoyos necesarios para su aprobación. "Lamentablemente, parece que el objetivo de Avi Maoz es obtener rédito político y, en la práctica, ha retrasado el avance de la ley y afectado la estabilidad de la coalición de derecha", añadieron.

Maoz también aludió a declaraciones previas del ministro Ben Gvir, quien un mes antes, durante un acto por el 19 de Kislev en Kfar Jabad, había afirmado públicamente: "Tenemos que aprobar la ley ‘¿Quién es judío?’". Sin embargo, pese a su apoyo a la reforma, en la votación efectiva, ni Otzma Yehudit ni Sionismo Religioso respaldaron la propuesta.

El trasfondo legal y político

La definición legal de quién es considerado judío en Israel ha sido objeto de debate desde la aprobación de la Ley del Retorno en 1950, que garantiza el derecho a inmigrar y obtener la ciudadanía a todo judío, sin definir inicialmente ese estatus. En 1970, una enmienda incorporó la actual definición legal y extendió el derecho de inmigración también a hijos y nietos de judíos (el mismo principio que usaban los nazis), así como a sus cónyuges.

El fallo del Tribunal Supremo de 2021 marcó un nuevo punto de inflexión al ordenar el reconocimiento de conversiones no ortodoxas realizadas en Israel para fines de inmigración. El proyecto rechazado esta semana pretendía revertir ese criterio por vía legislativa indirecta.

Tras la votación, Maoz insistió en que el resultado evidenció las diferencias entre las declaraciones públicas y las acciones concretas de algunos actores políticos. "Hoy quedó claro quién está dispuesto a respaldar con hechos sus declaraciones sobre el carácter judío del Estado y quién prefiere ausentarse en el momento decisivo", afirmó.

Con la derrota del proyecto, la decisión del Tribunal Supremo de 2021 permanece vigente, y las conversiones reformistas y conservadoras realizadas en Israel continúan siendo reconocidas para los fines establecidos por la Ley del Retorno. El debate, sin embargo, sigue abierto tanto en el ámbito político como en el social. ▪