La Asociación de Amigos de la Universidad de Tel Aviv (TAU) en España concedió este martes el Premio Maimónides 2026 a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una gala en el Teatro Real con más de 250 invitados y en la que el consejero de Cultura, Mariano De Paco Serrano, recogió el galardón en su nombre. El reconocimiento pone el foco en su posicionamiento público en defensa de Israel y su rechazo al antisemitismo en un contexto internacional marcado por la guerra desde el 7 de octubre de 2023.
"En estos años de incertidumbre, la presidenta Isabel Díaz-Ayuso ha sido esa palabra de verdad y ese gesto de valentía (que se requería) frente a la ambigüedad y la ignorancia", afirmó el presidente honorario de la Asociación, Isaac Querub, al justificar la distinción, evocando la figura de Maimónides como símbolo de equilibrio entre razón y fe y como referencia moral para el presente.
En nombre de la presidenta madrileña, Mariano De Paco Serrano trasladó el agradecimiento institucional por el galardón: "No ha podido acompañarnos hoy, pero me ha pedido expresamente que les haga llegar su gratitud y el honor que supone para ella recibir este magnífico galardón". En su intervención, subrayó además el papel de la cultura y la educación como pilares sociales: "La convivencia, el respeto y la libertad son valores que nos interpelan a todos como sociedad y que deben guiar nuestras decisiones y compromisos".
El acto se enmarcó en una iniciativa que busca reforzar vínculos institucionales y sociales, reconociendo el compromiso con valores como la convivencia, el progreso y la excelencia académica. Según se destacó desde la Universidad, la elección de Ayuso responde a su postura frente al antisemitismo y a su apoyo al fortalecimiento de relaciones bilaterales. Pese a que estaba previsto, al acto no pudieron asistir finalmente el vicepresidente de RRPP de la TAU, Amos Elad, ni la rectora de la Facultad de Medicina, Keren Abraham, debido al último cierre del espacio aéreo en Israel por la situación de guerra.
Un discurso atravesado por la memoria y el presente
Durante su intervención, Querub articuló un discurso que combinó referencias históricas con una lectura crítica del contexto actual. Recordó el impacto del 7 de octubre al señalar que "no presenciamos una guerra convencional", sino una violencia que describió como una "explosión de odio y muerte". En ese marco, cuestionó lo que definió como una "amnesia selectiva" frente a los hechos y alertó sobre nuevas formas de antisemitismo.

"Vimos cómo el antisemitismo milenario mutaba, disfrazándose de crítica política para acosar a estudiantes y señalar al judío en las calles y en las universidades más prestigiosas del mundo", sostuvo, al tiempo que advirtió que el silencio frente a estos fenómenos implica una forma de complicidad.
En ese contexto, destacó la actitud de la presidenta madrileña: "Defender a Israel no fue para ella un cálculo electoral, sino un imperativo categórico", y contrapuso lo que denominó "el modelo de Madrid" frente a otras posturas políticas, describiéndolo como un espacio de defensa de la libertad individual y de gestión orientada a la autonomía del ciudadano.
En una crítica al Gobierno nacional, Querub afirmó que "la ambigüedad frente al terrorismo o la ignorancia es una forma de complicidad" y que "nos duele profundamente la postura del gobierno de España: Sus declaraciones, y peor aún sus consignas que implican la desaparición de Israel, más ocupadas por equilibrar balanzas ideológicas que por condenar la barbarie sin ambajes, representan una herida abierta".
"Situar a nuestra nación sistemáticamente en el lado erróneo de la historia, cuestionando el derecho a la legítima defensa de Israel, país amigo y la única democracia de Oriente Medio nos ha restado credibilidad y peso en el concierto internacional", consideró. Y agregó que: "En esa hora de oscuridad, mientras en las altas esferas del poder se huía por una equidistancia cobarde, la presidenta Díaz-Ayuso dio un paso al frente".
En su discurso tras recoger el galardón, De Paco Serrano también puso el acento en la cooperación académica y cultural como herramienta de entendimiento: "Instituciones como la Universidad de Tel Aviv encarnan esa vocación universal de conocimiento impulsando desde hace décadas la investigación, la formación y la excelencia académica". En esa línea, reafirmó el compromiso de la Comunidad de Madrid con el fortalecimiento de lazos internacionales en estos ámbitos.
Dana Erlich: "No estamos dispuestos a callarnos"
Uno de los momentos más contundentes de la noche llegó con la intervención de la encargada de negocios de Israel en España, Dana Erlich, quien trazó un diagnóstico directo sobre el clima posterior al 7 de octubre. "La guerra del 7 de octubre ha abierto las puertas del antisemitismo global y, lo que es peor, se ha normalizado", afirmó.

Erlich denunció un escenario en el que el odio se expresa sin reservas: "Los que nos odian no solamente ya no sienten vergüenza de ese odio, sino que están promoviendo intimidación y señalamiento contra quienes tienen la valentía de hablar". En ese contexto, reivindicó la importancia de alzar la voz: "Estamos aquí porque no estamos dispuestos a callarnos" frente a aquellas "personas que propagan el odio".
La diplomática también puso en valor el rol de la Universidad de Tel Aviv -en la que ella misma estudió uno de sus títulos- a la hora de "mejorar la vida de todos nosotros" y de la necesidad de impulsar la cooperación internacional sin límites de fronteras, porque: "Cuando trabajamos juntos mejoramos la vida de todos nosotros", señaló, destacando el aporte de la innovación y el conocimiento israelí en general y de la Universidad de Tel Aviv en particular. En esa línea, agradeció el respaldo recibido y, dirigiéndose a los presentes, subrayó la importancia de contar con aliados para ese trabajo transversal conjunto.
Además, hizo una mención explícita a la presidenta madrileña y a la Comunidad de Madrid, resaltando "la valentía de la presidenta, la valentía de toda la comunidad de Madrid […], que sigue trabajando porque entiende que no se puede dejar a los ciudadanos detrás, y si no se colabora con Israel se van a quedar detrás. Las tecnologías, las innovaciones y las ideas que salen de la Universidad y de Israel están aquí para compartirlas" con el mundo.
Setenta años de historia
Por su parte, Patricia Nahmad, presidenta de la Asociación de Amigos de la TAU y quien estuvo a cargo de abrir el acto, recordó que esta octava edición del Premio Maimónides es especialmente significativa porque coincide con el setenta aniversario de la Universidad, un período en el que "se ha consolidado como una de las grandes universidades de referencia internacional en innovación, investigación y desarrollo científico".
"Desde sus laboratorios –dijo- se impulsan investigaciones en campos como la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la biotecnología, pero también avances médicos que están cambiando la vida de muchas personas: desde nuevas terapias para enfermedades neurodegenerativas y tratamientos contra el cáncer, hasta investigaciones en medicina regenerativa que abren la puerta a recuperar la movilidad en pacientes con lesiones de médula espinal, entre muchos otros avances que reflejan el enorme impacto científico y humano de la universidad".
Pero más allá de los logros científicos, para Nahmad, la Universidad de Tel Aviv representa algo aún mucho más profundo y es "la convicción de que el conocimiento, la educación y la investigación son herramientas esenciales para construir sociedades más libres, abiertas y resilientes", una convicción que, aseguró, "inspira también el trabajo de nuestra asociación y el compromiso que compartimos con todos ustedes".
También anunció que los beneficios de esta edición del Premio estarán destinados a becas para estudiantes y a sostener la labor del Centro Nacional de Trauma y Postrauma de la Universidad, que desde la masacre del 7 de octubre acompaña a personas afectadas para ayudarles a reconstruir sus vidas.

Un premio con trayectoria y nombres destacados
El Premio Maimónides, creado en 2017, ha distinguido a lo largo de sus ediciones a diversas personalidades por su contribución a valores como la convivencia, la investigación y el compromiso social. Entre los galardonados se encuentran el expresidente del Gobierno Felipe González, reconocido en 2024 por su implicación en favor de la paz en Oriente Medio; Esther Koplowitz, por su labor filantrópica; y Francisco de la Torre Prados, por su aporte al desarrollo cultural y tecnológico de Málaga.
También figuran en la lista el doctor Luis Enjuanes, por su trayectoria en investigación; el doctor Pedro Cavadas Rodríguez, por su labor médica; Alicia Koplowitz, por su trabajo en defensa de valores fundamentales; y el Padre Ángel García Rodríguez, distinguido en la primera edición por su compromiso con la concordia.
Con esta nueva entrega, la Asociación de Amigos de la Universidad de Tel Aviv en España reafirma el objetivo del galardón: reconocer trayectorias alineadas con el progreso, el diálogo y la cooperación, en un contexto donde —según se destacó durante la gala— esos valores adquieren una renovada centralidad ▪
