En un clima de cercanía y respeto, la ciudad de Valencia fue escenario de una nueva edición de la tradicional cena de Pésaj, organizada por la Amistad Judeo-Cristiana, una tradición que se remonta a finales de los años 80.
El encuentro, celebrado el pasado 31 de marzo, reunió a cerca de medio centenar de participantes procedentes de distintas parroquias y realidades eclesiales de la diócesis, reflejando un interés creciente por el diálogo entre tradiciones religiosas.

Durante la velada, el representante cristiano Francisco Fontana destacó el valor de este tipo de iniciativas, al señalar "la importancia de estos encuentros para redescubrir las raíces compartidas y fortalecer una convivencia basada en el respeto y el conocimiento mutuo". Sus palabras marcaron el tono de una jornada centrada en el entendimiento y la apertura entre comunidades.
La celebración estuvo presidida por Fontana y por Moisés Serfaty, en representación de la comunidad judía, quien asistió acompañado de su hijo Daniel. A lo largo de la noche, se desarrollaron los distintos ritos de la cena pascual judía, con explicaciones detalladas que permitieron a los asistentes comprender el profundo significado de cada elemento.

Un espacio para comprender las raíces comunes
Los participantes pudieron adentrarse en el simbolismo de los alimentos, las lecturas y los gestos propios del Pésaj, que evocan la liberación del pueblo de Israel. Asimismo, se establecieron vínculos con la tradición cristiana, especialmente en relación con la Última Cena de Jesús, momento en el que se instituyó la Eucaristía, subrayando así las conexiones históricas y espirituales entre ambas religiones.
La organización de este encuentro, que se mantiene de forma continuada desde hace décadas, pone de relieve el compromiso sostenido por fomentar el diálogo interreligioso en la diócesis de Valencia. La participación de fieles de diversas procedencias eclesiales evidenció una creciente sensibilidad hacia el conocimiento del otro como base para la convivencia.
La jornada concluyó en un ambiente de gratitud y fraternidad, en el que los asistentes reafirmaron su voluntad de seguir construyendo puentes entre las tradiciones judía y cristiana. Este tipo de iniciativas continúan consolidándose como espacios clave para el encuentro, el aprendizaje mutuo y el fortalecimiento de vínculos entre comunidades religiosas ▪

