El diputado del Likud Dan Illouz ha solicitado el cierre inmediato del Consulado General de España en Jerusalén, en medio del creciente deterioro de las relaciones bilaterales. La iniciativa, presentada por escrito ante el ministro de Exteriores Gideon Saar como un pedido urgente, se apoya en lo que el legislador define como una "ventana de oportunidad histórica" derivada de la postura de Madrid frente a Irán y su reconocimiento de un Estado palestino.
En su planteo, informa el diario Maariv, Illouz sostiene que la actual coyuntura internacional justifica una medida drástica. "España viola sus compromisos con la OTAN y actúa contra la seguridad de Occidente", afirma el diputado, aludiendo a la negativa del gobierno español a permitir el uso de bases en su territorio para operaciones estadounidenses vinculadas al enfrentamiento con Irán. Según el legislador, esta decisión marca un "cruce de línea roja estratégica" en la relación bilateral.

Un conflicto que escala en el plano diplomático
El pedido de Illouz se enmarca en un contexto de creciente tensión con Madrid. El diputado argumenta que la combinación entre el reconocimiento unilateral de un Estado palestino por parte de España y su falta de cooperación con Estados Unidos refuerza la legitimidad internacional de Israel para actuar. En este sentido, califica la situación como una anomalía que debe corregirse: la existencia de una representación extranjera en Jerusalén que, según su visión, opera en favor de intereses contrarios a los de Israel.
De acuerdo con su presentación, Israel no puede seguir tolerando una sede diplomática que funcione "en el corazón de Jerusalén" y que, a su juicio, socava tanto la soberanía del país como la seguridad de sus aliados. El legislador insiste en que el Consulado español mantiene vínculos con entidades palestinas y actúa en detrimento de los intereses estratégicos israelíes.
Illouz también remarca que el momento actual ofrece condiciones propicias para avanzar con la medida. En su argumentación, menciona la operación militar "Rugido del León" como un factor que genera impulso político para establecer nuevos hechos sobre el terreno. En ese marco, insta al Ministerio de Exteriores a actuar sin demora.
La ley de 2024 y el argumento de la soberanía
El diputado no solo apela a la coyuntura internacional, sino también a fundamentos legales internos.
Illouz fue uno de los impulsores de la ley aprobada en 2024 que prohíbe la apertura de nuevos consulados extranjeros en Jerusalén. Ahora, plantea que los principios de esa normativa deben aplicarse también a representaciones ya existentes, como el Consulado de España, abierto en 1853 y situado en el barrio de Sheij Jarrah, en la parte este de Jerusalén. Desde los acuerdos de Oslo, es considerado una suerte de embajada española ante la Autoridad Palestina, reconocida como Estado por el Gobierno de Pedro Sánchez desde 2024.
Desde la perspectiva del diputado, mantener abierta la sede diplomática constituye una contradicción con el espíritu de la legislación vigente. En términos contundentes, define esta situación como un "premio al terrorismo diplomático de Madrid", reforzando su crítica a la política exterior española.
El legislador insiste en que la soberanía israelí sobre Jerusalén no admite concesiones. "La soberanía en Jerusalén no es negociable ni está en venta", declara, en una afirmación que sintetiza el eje central de su propuesta. En esa línea, sostiene que cualquier país que adopte posiciones alineadas con los adversarios de Israel pierde el derecho a mantener presencia diplomática en la ciudad.
El mensaje final de Illouz apunta directamente a la legitimidad de la representación española en Jerusalén. "Quien elige el lado de nuestros enemigos no merece un punto de apoyo diplomático en nuestra capital", concluye, dejando en claro el carácter político y simbólico de su iniciativa.
La propuesta abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Israel y España, y coloca en el centro del debate el estatus diplomático de Jerusalén y los límites de la acción internacional en la ciudad ▪
