El choque entre España e Israel por la participación israelí en Eurovisión sigue elevando el tono a pocos días de la Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), que se celebrará este jueves y viernes en Ginebra. Allí se discutirá si los cambios realizados de cara al próximo concurso de Eurovisión satisfacen las demandas de varios países, entre ellos España, o si habrá una votación sobre la permanencia de Israel en el certamen.
El debate ha ganado intensidad desde que, la semana pasada, RTVE dejó clara su postura de no participar si Israel continúa en la competición, dada la situación geopolítica y el cuestionamiento del uso del festival con fines propagandísticos.
En un mensaje por redes sociales, el embajador Dany Danon lanzó un mensaje directo contra España, criticando su posición y acusando al país de instrumentalizar el concurso. El diplomático escribió que "España necesita que le recuerden que Eurovisión es una celebración de la cultura, la música y la unidad, no un escenario para difundir agendas extremistas".
Un embajador que sube el tono
La respuesta del representante israelí no se quedó ahí. En un segundo mensaje, Danon ironizó sobre los resultados de España en el festival, afirmando: "En lugar de intentar dar lecciones al mundo, quizá España debería centrarse primero en la música… Después de todo, han pasado 56 años desde la última vez que ganaron". El comentario reavivó la polémica en un contexto donde el Gobierno español había calificado de "insostenible" la permanencia de Israel tras lo ocurrido en Gaza y tras acusar al país de utilizar Eurovisión como herramienta de propaganda política.
España ha reiterado en distintas ocasiones que el festival no puede desvincularse de los derechos humanos, una posición defendida también por José Pablo López, presidente de RTVE, quien aseguró recientemente en el Senado que "los derechos humanos no son un concurso" y que la cadena pública no acudirá al certamen si se mantiene la presencia israelí sin cambios profundos en el sistema de votación y en el tratamiento del caso.
Ello pese a los intentos de Eurovisión y de la organización austríaca para desarmar la bomba de relojería, y tras expresar su oposición al boicot de Israel.
La defensa cultural de Israel
En su ofensiva diplomática, Danon reivindicó la trayectoria israelí en el certamen. Recordó que "Israel ha enviado a lo largo de los años artistas brillantes que trajeron orgullo internacional, incluidos cuatro ganadores del primer lugar: Netta Barzilai, Dana International, Gali Atari e Izhar Cohen". El embajador acompañó su mensaje con una imagen de los cuatro ganadores, subrayando el peso histórico del país en Eurovisión.
El representante israelí añadió otro mensaje dirigido a los países críticos con su participación: "Mientras algunos buscan difundir el odio a nivel global, Israel seguirá promoviendo nuestra cultura".
La semana de Ginebra será decisiva para el futuro del festival. Los países miembros de la UER deberán valorar si mantienen a Israel en la competición o si dan paso a un escenario en el que varias delegaciones —entre ellas la española— ya han advertido que podrían retirarse. La UER ha intentado introducir modificaciones técnicas que, según afirma, buscan garantizar un proceso más equilibrado. No obstante, España las ha considerado "insuficientes" y mantiene su postura crítica ▪
